Atlanta (EEUU), 22 jul (dpa) – México y Jamaica disputarán el domingo en Philadelphia la final de la Copa Oro de fútbol de la Concacaf tras una jornada de semifinales en Atlanta marcada por la sorpresa y la polémica con un amago de Panamá de retirarse de la cancha.
México logró por 2-1 ante los canaleros un triunfo tan controvertido como el de cuartos de final frente a Costa Rica.
Durante diez minutos estuvo parado el partido por el amago de retirada de los panameños después de que el árbitro estadounidense Mark Geiger señalara en el minuto 89 un polémico penal por mano del defensa Román Torres.
Finalmente, decidieron seguir jugando y Andrés Guardado anotó ya en el minuto 98 el tanto del empate.
Panamá jugó además con diez hombres por la discutida expulsión por roja directa en el minuto 24 de partido de Luis Tejada por un codazo. La acción se produjo minutos después de que el mexicano Carlos Vela viera una amarilla por algo similar.
“Un robo muy feo. Yo no quería seguir más en el fútbol. Nos tocó convencer a los muchachos”, lamentó el seleccionador de Panamá, Hernán Darío Gómez.
A pesar de jugar en inferioridad, el equipo canalero se adelantó con un gol de Torres en el 56 tras un saque de esquina, y dispuso de ocasiones para ampliar la renta.
México no encontró nada hasta el minuto 89, cuando el árbitro señaló el discutible penal que anotó Guardado después del amago de plante de Panamá, de una trifulca entre jugadores y del lanzamiento de objetos por parte de los hinchas mexicanos.
Ya en la prórroga y con Panamá extenuado, otro penal de Harold Cummings sobre Javier Orozco, más claro que el primero, permitió que Guardado hiciera el gol del triunfo para el “Tri”.
“Es el partido más extraño que me ha tocado jugar”, dijo Guardado. “Hay decisiones arbitrales que no están en manos de los jugadores, no son culpa de nosotros. Entendemos perfectamente la molestia, nos ha tocado estar del otro lado”, afirmó el centrocampista, que apenas celebró sus goles.
“Es una situación muy incómoda, porque te van a culpar a ti, como si yo fuera un jugador con falta de ética, un sinvergüenza, cuando no es mi culpa”, agregó el zurdo, preocupado por el escaso nivel de México en lo que va de torneo.
“Tenemos muchas opciones de perder, si jugamos así la final”, dijo Guardado sobre el duelo decisivo.
México no tendrá enfrente a Estados Unidos, ya que Jamaica dio el golpe al vencer por 2-1 y avanzar así a su primera final de la Copa Oro.
Jamaica se adelantó en el primer tiempo con los goles de Darren Mattocks, que marcó de cabeza en el minuto 30, y de Giles Barnes, que anotó de falta en el 35. En el segundo tiempo, Estados Unidos, gran favorito y vigente campeón del torneo, redujo diferencias con el tanto de Michael Bradley en el 48′, pero fue incapaz de empatar.
Jamaica, número 76 del ranking mundial, es el primer equipo caribeño en jugar la final del torneo de la Concacaf (Confederación de Fútbol de Norte-, Centroamérica y Caribe).
Estados Unidos, país anfitrión, no se perdía el juego por el título desde 2003 y el sábado buscará un tercer lugar que no servirá de consuelo.
Además, como campeón del torneo de hace dos años, se enfrentará con el ganador de la final del domingo en un playoff por encontrar al representante de la región en la Copa Confederaciones de Rusia en 2017.
“Obviamente que el equipo y los fans están decepcionados. Queríamos jugar la gran final”, dijo el seleccionador estadounidense, Jürgen Klinsmann.
Es la primera vez que Estados Unidos pierde con un equipo de la Concacaf antes de la final. Antes sólo había caído ante invitados sudamericanos: en semifinales ante Brasil en 1996 y 2003 y en cuartos frente a Colombia in 2000.
Y eso a pesar del buen inicio de partido hoy ante un estadio lleno en Atlanta. Pero los pupilos de Klinsmann desaprovecharon las ocasiones, y Jamaica creció. En el minuto 30, Mattocks, de espalda al arco, conectó un gran remate de cabeza.
Y un error del arquero estadounidense, Brad Guzan, que salió del área con la pelota en la mano al tratar de lanzar un contragolpe, generó una falta que propició el 2-0 de Barnes.
El tanto de Bradley al poco del descanso hizo concebir esperanzas. El capitán tuvo una ocasión para igualar en el 57′, pero, al igual que el resto de oportunidades, no encontró la red jamaicana.
“Pudimos haber hecho tres, cuatro o cinco goles, pero no los hicimos y por eso perdimos”, resumió Klinsmann.
“En Jamaica hay mucha fiesta hoy. Todo el mundo sabe cómo somos”, dijo con una sonrisa el goleador Barnes. Su entrenador, el alemán Winfried Schaefer, pidió, sin embargo, concentración: “Nos queda un partido. Bob Marley es para después”.