El artículo 46 del Reglamento de Competición de la Unafut es contundente: incitar públicamente a la violencia u hostilidad puede acarrear hasta seis partidos de suspensión y una multa de dos millones de colones, sanción que puede duplicarse si el acto ocurre durante el día del partido en el estadio o a través de medios masivos.
La última edición del duelo entre Liga Deportiva Alajuelense y el Club Sport Herediano, disputada este domingo en el Estadio Alejandro Morera Soto, podría traer consecuencias para tres figuras rojiamarillas: Marcel Hernández, Jafet Soto y Ronaldo Araya.
En su informe, el comisario de la Unafut, Alexander Vargas, señaló que:
“Durante la celebración de la anotación del Club Sport Herediano al minuto 42 del primer tiempo, el anotador del gol, el jugador #9 Marcel Hernández Campanioni, realiza varios gestos de incitación hacia los aficionados del equipo casa. Al finalizar el encuentro, el técnico del Club Sport Herediano, el señor Jafet Soto Molina, realiza varios gestos incitando al público”.
Marcel, quien marcó el único gol del juego desde el punto de penal, recibió tarjeta amarilla tras llevarse la mano a la oreja en un gesto que fue interpretado por la afición local como provocación. Además, Jafet Soto y Ronaldo Araya —este último señalado por recordarle la copa 31 a los manudos— podrían ser analizados por el Tribunal Disciplinario si se determina que sus gestos encajan en lo descrito por el artículo 46.
De confirmarse una infracción, la sanción base sería de seis partidos y ₡2 millones de multa, aunque el monto podría duplicarse si se considera que las provocaciones ocurrieron en un contexto que generó hostilidad en el estadio.
La resolución quedará ahora en manos del Tribunal Disciplinario, que evaluará el informe arbitral, el del comisario y el material audiovisual para decidir si las celebraciones y gestos cruzaron el límite entre la euforia deportiva y la incitación a la hostilidad.