Liga Deportiva Alajuelense está a las puertas de una de las etapas más exigentes de su temporada. El equipo dirigido por Óscar Ramírez afrontará siete partidos decisivos en poco más de un mes, seis por el Torneo de Apertura 2026 y uno por la Copa Centroamericana de Concacaf, con dos grandes objetivos: pelear por el liderato del campeonato nacional y alcanzar una nueva final internacional.
La exigencia será considerable. Los rojinegros tendrán que enfrentar a cuatro de los otros cinco equipos que actualmente ocupan los primeros seis lugares del campeonato costarricense, mientras buscan mantener vivo el sueño de conquistar su cuarta Copa Centroamericana consecutiva.
Y todo comenzará este domingo 25 de octubre, cuando Alajuelense reciba a Pérez Zeledón, a las 6 p. m., en el estadio Alejandro Morera Soto.
El encuentro marcará el inicio de una seguidilla que incluye una semifinal internacional, el clásico nacional contra Saprissa y enfrentamientos directos ante Sporting, Cartaginés y San Carlos.
No habrá mucho espacio para equivocaciones.
Primero Pérez Zeledón y después una semifinal contra Motagua
Alajuelense ocupa la cuarta posición del Apertura 2026 con 19 puntos, cinco menos que Saprissa, Cartaginés y Sporting, que comparten el liderato con 24 unidades.
Los manudos tienen 18 puntos disponibles en las seis jornadas restantes, por lo que todavía pueden aspirar a terminar en el primer lugar de la fase regular.
Sin embargo, el calendario les exigirá resultados inmediatos.
El primer desafío será Pérez Zeledón, este domingo en el Morera Soto. Alajuelense debe ganar.
Cuatro días después, el jueves 29 de octubre, llegará uno de los partidos más importantes de la temporada.
Alajuelense recibirá al Motagua de Honduras, a las 8 p. m., en el encuentro de vuelta de las semifinales de la Copa Centroamericana.
La serie quedó empatada 0-0 después del compromiso disputado el jueves anterior en el Estadio Nacional Chelato Uclés de Tegucigalpa.
Ahora, el tricampeón centroamericano tendrá que resolver la clasificación frente a su afición.
Pero existe una condición reglamentaria que obliga a los rojinegros a extremar precauciones: el gol de visitante sigue siendo criterio de desempate en esta competición.
Esto significa que cualquier empate con goles, como 1-1 o 2-2, favorecerá al Motagua.
Alajuelense necesita ganar para clasificar directamente a la final. Si se repite el 0-0, la serie se extenderá a tiempos extra y, de ser necesario, a los lanzamientos desde el punto de penal.
El ganador enfrentará al vencedor de la semifinal entre Cartaginés y Olimpia.
Para los dirigidos por Óscar Ramírez, el compromiso representa la oportunidad de disputar una cuarta final consecutiva de la Copa Centroamericana y mantenerse en la lucha por otro título regional.
Después de Motagua viene Saprissa
Como si la exigencia internacional no fuera suficiente, tres días después de enfrentar al Motagua, Alajuelense deberá visitar a Saprissa.
El clásico nacional está programado para el domingo 1.º de noviembre, a las 4 p. m., en el estadio Ricardo Saprissa.
Será un partido con implicaciones directas en la tabla de posiciones.
Actualmente, los morados tienen 24 puntos y los manudos 19, por lo que una victoria rojinegra permitiría reducir la diferencia entre ambos.
El compromiso adquiere mayor importancia porque Alajuelense no depende exclusivamente de los resultados de otros equipos para descontar terreno frente a sus principales competidores: todavía debe enfrentar a Saprissa y Cartaginés, los dos líderes actuales.
La Liga tendrá, por lo tanto, la oportunidad de quitarles puntos directamente.
Cuatro enfrentamientos contra rivales directos
De los seis partidos que Alajuelense tiene pendientes en el Apertura 2026, cuatro serán contra equipos que actualmente están entre los seis primeros lugares.
Se trata de Saprissa, Sporting FC, Cartaginés y San Carlos.
El conjunto rojinegro es el equipo, entre los principales aspirantes, con más enfrentamientos pendientes contra rivales ubicados en ese grupo.
Además del clásico nacional, recibirá a Sporting, tercero en la clasificación, y a Cartaginés, uno de los líderes del campeonato.
Su último compromiso será contra San Carlos, equipo que también suma 19 puntos y está involucrado en la pelea por los boletos a semifinales.
El calendario ofrece oportunidades, pero también presenta riesgos.
Cada enfrentamiento directo puede acercar a Alajuelense al liderato o complicar sus posibilidades de clasificación.
El calendario completo de Alajuelense
Estos son los siete compromisos confirmados o previstos para la recta final de octubre y noviembre, tomando como referencia la programación disponible:
| Fecha | Partido | Competición |
|---|---|---|
| Domingo 25 de octubre | Alajuelense vs. Pérez Zeledón | Apertura, jornada 13 |
| Jueves 29 de octubre | Alajuelense vs. Motagua | Copa Centroamericana, semifinal de vuelta |
| Domingo 1.º de noviembre | Saprissa vs. Alajuelense | Apertura, jornada 14 |
| Miércoles 4 de noviembre | Escorpiones vs. Alajuelense | Apertura, jornada 15 |
| Sábado 7 de noviembre | Alajuelense vs. Sporting FC | Apertura, jornada 16 |
| Domingo 22 de noviembre | Alajuelense vs. Cartaginés | Apertura, jornada 17 |
| Domingo 29 de noviembre* | San Carlos vs. Alajuelense | Apertura, jornada 18 |
La fecha de la última jornada está sujeta a confirmación, según la programación de los partidos que deban disputarse simultáneamente.
En el campeonato nacional, Alajuelense tendrá tres partidos como local y tres como visitante.
Y hay otra particularidad: ya enfrentó a Herediano en la fase regular, por lo que no tendrá que medirse nuevamente con los florenses durante estas seis jornadas.
El liderato sigue al alcance, pero el margen de error es reducido
Con 19 puntos, Alajuelense puede alcanzar un máximo de 37 unidades si gana sus seis encuentros restantes.
Saprissa y Cartaginés, por su parte, parten con 24 puntos cada uno.
La diferencia de cinco unidades todavía es remontable, especialmente porque los rojinegros deberán enfrentar a ambos clubes.
Sin embargo, el calendario también presenta compromisos frente a otros equipos que necesitan sumar para asegurar su clasificación.
Sporting y San Carlos serán dos de esos obstáculos.
La Liga no solo deberá pensar en descontar puntos frente a los líderes, sino también en defender su lugar entre los cuatro primeros.
Óscar Ramírez ante una prueba de máxima exigencia
El regreso de Óscar Ramírez al banquillo rojinegro tendrá una prueba especialmente exigente durante las próximas semanas.
El entrenador deberá administrar esfuerzos, preparar partidos de características distintas y mantener competitivo a su equipo en dos torneos.
En el campeonato nacional, la misión será acercarse al primer lugar y asegurar la clasificación a semifinales.
En el plano internacional, la obligación será superar al Motagua para disputar nuevamente el título de la Copa Centroamericana.
El empate conseguido en Honduras dejó abierta la eliminatoria, pero también estableció un escenario en el que un gol visitante podría complicar seriamente las aspiraciones manudas.
Ramírez reconoció después del encuentro que el equipo deberá saber atacar sin descuidarse defensivamente, especialmente por las características de la serie.
También explicó que Celso Borges salió del partido en Tegucigalpa después de sentir una molestia física, por lo que su condición será otro aspecto que deberá manejar el cuerpo técnico en esta etapa.
Una seguidilla que puede definir la temporada
La agenda de Alajuelense combina partidos de alta exigencia, rivales directos y una semifinal internacional.
En cuestión de ocho días, los manudos enfrentarán a Pérez Zeledón, Motagua y Saprissa.
Después llegarán Escorpiones, Sporting, Cartaginés y San Carlos.
Son siete compromisos que pueden determinar si Alajuelense termina la fase regular peleando por el liderato y si consigue avanzar a una nueva final centroamericana.
Incluso podría agregarse más actividad al calendario si clasifica a la final internacional, cuyos encuentros se disputarían posteriormente.
Para la afición rojinegra comienza una etapa en la que cada partido tendrá consecuencias importantes. La Liga tiene la oportunidad de luchar por dos objetivos, pero también afronta una seguidilla en la que cualquier tropiezo puede resultar costoso.
Manudos, preparen su corazón: vienen semanas de auténticas finales.