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Yo MARIA CECILIA BONILLA GAMBOA, número de identificación 1-0329-0230, solicitante del Certificado de depósito a plazo, emitido por el BANCO NACIONAL DE COSTA RICA, oficina de SAN PEDRO MONTES DE OCA, que se detalla a continuación:

Tipo de título (CDP o cupón): CUPON
Número de título valor: 400-02-080-129313-1
Monto: $18.70
Fecha de emisión: 26/07/2024
Fecha de vencimiento: 28/07/2025

Título(s) emitido (s) A LA ORDEN, a una tasa de interés del 3.66 %.
Solicito reposición de este documento por causa de EXTRAVIO.

Se publica este anuncio por tres veces consecutivas para oír reclamos de terceros, por el
término de quince días.

Emitida en SAN PEDRO, el 29 de julio del 2025.
BANCO NACIONAL DE COSTA RICA

Código: RE01-PR29CP01

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Locura, ilusión destrozada y volver a empezar para Serena Williams

2015 Australian Open - Day 6Por Uri Stilman (dpa)

Nueva York, 12  sep (dpa)- La inesperada caída de la estadounidense Serena Williams dejó un vacío en la final del Abierto de tenis de Estados Unidos. Y no fue justamente del público, que agotó las entradas para la final femenina antes de que comience el torneo.

La ausencia de Williams, con la oportunidad de hacer historia siendo la primera mujer en adueñarse de los cuatro Grand Slams de la temporada en 27 años, hizo caer drásticamente la demanda de los boletos en reventa.

De los más de 1.600 dólares que costaba un asiento en el Arthur Ashe en el sitio TiqIQ, que establece los valores de las entradas según la oferta y la demanda, el precio de los boletos para el choque entre las italianas Roberta Vinci y Flavia Pennetta pasó a estar por debajo de los 100 dólares.

La salida de Williams rompió además las ilusiones de la tenista estadounidense, que había logrado ganar en fila los últimos cuatro grandes, desde el US Open del año pasado hasta el último Wimbledon.

En el medio, dos semanas de locura en Nueva York. Siendo la número uno del mundo y con seis títulos en Flushing Meadows en su carrera, parecía que nada podría frenar a Williams del Grand Slam, un hito que habían conseguido apenas tres mujeres en toda la historia. La última había sido Steffi Graf, en 1988. Antes lo habían capturado la australiana Margaret Court en 1970 y la estadounidense Maureen Connolly en 1953.

En la previa del torneo todas las revistas querían tener una historia con Williams en la tapa, los diarios estadounidenses prepararon productos especiales y la televisión produjo su material. Toda la atención estuvo centrada en ella, que usualmente disfruta de ser la más mirada.

Esta vez pareció diferente. Después de cumplir con los compromisos comerciales en las calles del bajo Manhattan, Williams trató de bajar el perfil. En el sorteo del cuadro principal, en el que asistió junto al campeón masculino del año pasado, el croata Marin Cilic, Serena manifestó que no se ponía la meta de ganar el torneo.

Mientras tanto, aprovechaba las noches previas al torneo para ir a cantar a un karaoke y pasar tiempo con amigos. “Me ayuda a relajarme, a no estar pensando tanto en el torneo”, decía la campeona de 21 Grand Slams. “No siento esa presión. Tal vez cuando avance empezaré a sentir la presión, pero por ahora realmente no siento ninguna, sólo estoy aquí para jugar lo mejor que pueda”, afirmaba Williams.

Los primeros partidos la mostraron con algunas dudas. No hubo tiempo en su primer compromiso ante la rusa Vitalia Diatchenko, quien se retiró tras media hora en cancha. Contra la holandesa Kiki Bertenes, que llegaba desde la clasificación, a Williams le costó, pero en los momentos vitales apareció su saque para rescatarla. En la tercera ronda la número uno del mundo empezó a tambalear. No sólo perdió el primer set ante su amiga Bethanie Mattek Sands, sino que mostró nervios, gritos y un poco de drama. Jugó su mejor partido del campeonato en la cuarta rueda ante Madison Keys y, en el duelo de hermanas ante Venus, reaccionó en el tercer set para clasificarse a semifinales.

Cuando parecía que todo estaba servido con un set y quiebre de ventaja contra Vinci, la número 43 del mundo, Williams vivió un drama en la cancha. La italiana dio el gran golpe y le ganó 6-4 en el set final. “Serena sucumbió de los nervios. Ella es humana”, dijo la ex campeona Chris Evert en la transmisión de ESPN.

Una hora después, Williams estuvo en la sala de conferencias con la misma camiseta con una “S” rosa que había vestido durante todo el torneo. “Ya se los dije, yo no siento presión. Nunca sentí presión. No lo sé, yo nunca caí en la presión de ganar aquí. Lo dije desde el comienzo”, cortó Williams a un periodista que le preguntó sobre el efecto de la presión en su rendimiento.

“No quiero hablar de lo decepcionante que es para mí este momento. Si tienen otras preguntas, estoy abierta a eso”, agregó en la rueda de prensa.

Martina Navratilova, que intentó ganar el Grand Slam en 1983 y perdió la oportunidad en Roland Garros ante Evert, advirtió que no será fácil para Williams la recuperación tras la histórica oportunidad perdida.

“Duele, pero te tienes que reponer. Si ganaba, lo hubiera conseguido todo. Si perdía, era comenzar todo desde cero. Las dos son situaciones difíciles”, recordó Navratilova, ganadora de 18 Grand Slams, a la revista británica “Tennis Head”. “Fue duro recuperarme física y emoviconalmente, pero sabes, todavía tengo dos brazos, dos piernas y un corazón”, agregó.

Para Williams, que ya se aseguró terminar la temporada como número uno del mundo, la oportunidad de volver a empezar llegará en el Abierto de Australia, donde ganó una vez en los últimos cinco años.

“Me sentí muy feliz cuando gané en Wimbledon, gané tres Grand Slam este año. Gané cuatro en fila. Está bastante bien”, dijo Williams, intentando que su gran año no se vea empañado por la posibilidad desperdiciada.

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