Kazán (Rusia), 6 ago (dpa) – Ausente Michael Phelps, su compatriota Ryan Lochte asumió hoy su condición de estrella de la natación estadounidense y se robó la atención en Kazán al lograr su cuarto oro mundial consecutivo en los 200 metros combinados.
El nadador estadounidense, de 31 años, se impuso con un tiempo de 1:55,81 minutos y postergó al brasileño Thiago Pereira (1:56,65) y al chino Wang Sun (1:56,81), que finalizaron segundo y tercero, respectivamente.
Lochte, que había sido cuarto en los 200 libres, se convirtió así en el primer hombre que gana cuatro veces al hilo los 200 metros estilos. Además, igualó al australiano Grant Hackett, rey de los 1.500 metros libres, como el único en ganar cuatro oros en una misma prueba individual.
El estadounidense sumó asimismo la medalla número 24 de su carrera en Mundiales, 16 de ellas doradas, y se ubica sólo por detrás de Phelps, que tiene 33.
“Es un gran honor haber ganado esta noche”, dijo Lochte tras su victoria en una prueba marcada por las ausencias de figuras como Phelps, suspendido tras ser condenado por conducir ebrio, y el lesionado japonés Kosuke Hagino.
Pereira llegó a los 25 metros finales como líder, pero en el estilo libre Lochte mostró su potencia y se adueñó sin problemas del oro. El estadounidense dio así el primer triunfo del Mundial de Rusia a la natación masculina de su país.
La victoria del veterano Lochte llegó después de que Phelps le escribiera un mensaje pidiéndole que asuma su rol de líder entre los varones estadounidenses, según reveló el tetracampeón mundial de los 200 combinados.
“Cuando Michael dice algo a cualquier nadador debes tomarlo muy en serio, simplemente porque es el máximo nadador que jamás ha existido”, consideró Lochte.
“Me dijo: ‘Debes ser un líder de equipo. Debes ponerte al equipo estadounidense sobre tus hombros y guiarlos en este campeonato'”, contó Lochte su comunicación con Phelps.
La natación femenina de Estados Unidos, mientras tanto, sigue cosechando oros y hoy obtuvo el triunfo en la posta 4×200 libres. El cuarteto liderado por Katie Ledecky, que ya suma cuatro oros en Kazán, e integrado también por Missy Franklin, Leah Smith y Katie McLaughlin, se llevó la victoria por delante de las italianas y las chinas.
La jornada también ofreció hoy emoción en los 100 metros libres, una de las pruebas reina de la natación, donde el chino Ning Zetao se impuso con un tiempo de 47,84 y tomó la corona del australiano James Magnussen, ausente por lesión.
Otro australiano, Cameron McEvoy, se subió al segundo lugar del podio con un tiempo de 47,95 y el argentino Federico Grabich sorprendió al lograr el bronce con 48,12.
Flamante campeón panamericano en Toronto 2015 en la prueba, Grabich hizo historia para Argentina al convertirse en el primer nadador de su país en obtener una medalla en un mundial en piscina olímpica.
“Es muy importante para el crecimiento del deporte argentino”, valoró la nueva sensación de la natación “albiceleste”.
Además del triunfo de Zetao, China celebró hoy el oro de Fu Yuanhui en los 50 metros espalda femeninos. La ganadora culminó por delante de la brasileña Etiene Medeiros y la también china Liu Xiang.
Japón, por su parte, conquistó su primer oro en la piscina gracias al triunfo de Natsumi Hoshi en los 200 metros mariposa, mientras que la estadounidense Cammile Adams y la china Zhang Yufei completaron el podio.
