Costa Rica se prepara para enfrentar a Inglaterra, una de las selecciones poderosas del planeta fútbol, pero dentro de la Federación Costarricense de Fútbol el mensaje es claro: el amistoso va mucho más allá del resultado que aparezca en el marcador final.
Así lo dejó entrever Ronald González, director de Selecciones Nacionales, quien explicó que el partido forma parte de un proceso de construcción que busca sentar las bases del equipo que Fernando “Bocha” Batista pretende consolidar de cara a los próximos años.
La Tricolor llegará al compromiso después de varios meses de renovación y cambios dentro de la estructura deportiva.
Por eso, aunque reconocen la magnitud del rival, el enfoque principal está puesto en el crecimiento del grupo y en la consolidación de una identidad futbolística que permita competir en el futuro ante selecciones de primer nivel.
“Ha estado todo muy bien. Los muchachos están trabajando al mando de Fernando y su cuerpo técnico. Hay un buen ambiente, están conscientes de la responsabilidad y del momento que vivimos”, señaló González.
El dirigente también confirmó que el cuerpo técnico ha dedicado varias sesiones al análisis del conjunto inglés.
Dentro de los trabajos realizados se incluyeron revisiones de video y estudios detallados de los movimientos ofensivos del equipo europeo, actualmente ubicado entre las mejores selecciones del mundo.
La intención es llegar al compromiso con la mayor cantidad posible de información sobre un rival que cuenta con futbolistas de primer nivel en prácticamente todas sus líneas.
Sin embargo, González insistió en que la Selección no puede perder de vista el objetivo principal del proceso.
“No nos estamos preparando para ganarle a Inglaterra mañana. Nos estamos preparando para construir algo en el futuro cercano”, afirmó.
La declaración refleja la línea de trabajo que la Federación pretende desarrollar bajo la conducción de Batista.
Después de la clasificación al Mundial de 2026, la prioridad pasa por rejuvenecer la plantilla, fortalecer nuevos liderazgos y crear una estructura competitiva que permita sostener el nivel de la Selección durante los próximos años.
González también salió al paso de quienes consideran arriesgado enfrentar a una potencia mundial en plena etapa de renovación.
Para el exseleccionador, estos partidos representan una oportunidad difícil de conseguir y un escenario ideal para medir el crecimiento de los futbolistas costarricenses.
“Entre más lo exijan a uno, mejor compite”, expresó.
El dirigente considera que enfrentamientos de este nivel permiten acelerar procesos de aprendizaje y exponen a los jugadores a contextos similares a los que encontrarán en torneos oficiales de alto nivel.
Además, reiteró su respaldo al trabajo que viene realizando Fernando Batista desde su llegada al banquillo nacional.
Según explicó, la Selección ya muestra señales positivas en aspectos organizativos, defensivos y tácticos, elementos que considera fundamentales dentro de la etapa de construcción que atraviesa el equipo.
“Tenemos claro que debemos crear un equipo de atrás hacia adelante”, comentó.
El mensaje también estuvo acompañado de una referencia indirecta a los episodios recientes que sacudieron a la Selección con las separaciones de Alejandro Bran, Kenneth Vargas y Warren Madrigal por temas disciplinarios.
González recordó que vestir la camiseta de Costa Rica implica responsabilidades que van más allá de lo futbolístico.
“Aquí el jugador que venga a la Selección tiene que querer estar”, enfatizó.
Por eso, más allá de lo que ocurra frente a Inglaterra, en la Federación entienden que el verdadero examen apunta hacia otro lugar.
La meta no es únicamente competir durante noventa minutos contra una potencia mundial.
La meta es construir la Selección que Costa Rica quiere presentar en los próximos años.