Hay triunfos que resuelven el marcador y otros que, además, dejan al descubierto las tareas pendientes.
El 2-1 sobre Escorpiones le permitió a Liga Deportiva Alajuelense sumar tres puntos en el Torneo de Apertura 2026, pero también confirmó un patrón que ya se había visto una semana antes frente a Sporting FC: el equipo de Ismael Rescalvo monopoliza el balón, domina territorialmente, pero sigue teniendo dificultades para romper defensas que se encierran cerca de su propia área.
Durante gran parte del compromiso en el Alejandro Morera Soto, Escorpiones apostó por un bloque compacto, con muchos hombres por detrás de la pelota. La Liga tuvo la posesión, movió el balón de un lado al otro y buscó espacios, pero volvió a carecer de profundidad para convertir ese dominio en ocasiones claras de gol.
El primer alivio llegó al minuto 71.
Celso Borges levantó un centro preciso desde la banda y Anthony Hernández apareció con una media vuelta para vencer al arquero Brayan Rodríguez y romper el cero.
Parecía que ese gol abriría el partido.
No fue así.
⏰ 90+4′ Gol de Alexis Gamboa y Alajuelense lo gana en el epílogo. pic.twitter.com/juWZPwiZTE
— FUTV (@FUTVCR) August 2, 2026
Tres minutos después, Escorpiones encontró premio en la única ocasión que tuvo. Raúl López aprovechó un descuido defensivo y marcó el primer gol del club en la máxima categoría, devolviendo la incertidumbre al Morera Soto.
Alajuelense volvió a verse obligado a comenzar de nuevo.
Y cuando todo apuntaba a un empate que habría dejado muchas dudas, apareció un recurso que el torneo anterior pocas veces estuvo disponible para los rojinegros.
Al minuto 93, Deylan Paz recibió una falta en el costado derecho del ataque, prácticamente sobre el límite del área, tras una infracción de Waylon Francis.
La ejecución quedó en los botines de Juan Pi Añor.
El venezolano colocó un tiro libre tenso, con potencia y dirección perfecta hacia el corazón del área.
Ahí apareció Alexis Gamboa.
El defensor atacó el espacio con determinación, ganó la posición y conectó un cabezazo a quemarropa que dejó sin opción al guardameta visitante.
El Morera Soto pasó del silencio a la explosión.
Las palmas reemplazaron la tensión y Alajuelense encontró una victoria que parecía escaparse.
Más allá del resultado, la acción dejó una lectura interesante.
La Liga todavía busca respuestas para resolver los acertijos ofensivos cuando los rivales cierran espacios y acumulan hombres frente a su portería. Le ocurrió contra Sporting y volvió a suceder frente a Escorpiones.
La diferencia fue que esta vez encontró una salida distinta.
No fue mediante una combinación elaborada entre líneas ni por una jugada colectiva en espacio reducido.
Fue gracias a la precisión de Juan Pi Añor en la pelota detenida y al poderío aéreo de Alexis Gamboa.
Dos futbolistas que, en el último suspiro del partido, desenredaron un problema que Alajuelense todavía intenta resolver.