San José, 17 set (elmundo.cr)- El equipo Atlético de Madrid, estrenó su nuevo estadio Wanda Metropolitano y el delantero francés Antonie Griezmann fue primero en dejar huella anotando el primer y único gol, ante el Málaga.
Este 16 de septiembre, en el minuto 61 de encuentro, el esférico salió de los tacos de Griezmann con el rastro de más de 114 años de historia de la entidad colchonera, dejando en su camino hacia la portería los miles de encuentros que los presentes y sobre todo sus antepasados disfrutaron en aquel precario campo del Retiro, en las vetustas instalaciones de la calle O’Donnell, en el Metropolitano original y en el inolvidable Vicente Calderón.
El francés tomó el relevo de Luis Aragonés, un icono rojiblanco que fue el encargado de inaugurar los tres palos que resguardaban el Manzanares en una lejana tarde del 2 de octubre de 1966. Fue también en una jornada cuatro de Liga que se saldó con tablas a uno ante el Valencia.
La fidelidad rojiblanca que expresó Griezmann cuando permaneció en el club debido a la sanción FIFA impuesta a la entidad, ha tenido un merecido premio y más allá de los títulos que haya podido lograr o aquellos que puedan llegar, su nombre permanecerá como el primero de una larga lista de futbolistas que aún están por venir y que seguirán engrandeciendo la trayectoria del Atlético.
Un equipo que pese a sus altibajos será siempre un referente en el fútbol juegue donde juegue.