Corría el minuto 31 cuando Washington Ortega tomó una decisión que un guardameta debe resolver en cuestión de segundos. Alberth Elis perseguía el balón, Farbod Samadian intentaba cerrarle el camino y el uruguayo entendió que tenía que salir por todo.
Ortega ganó la pelota. La atrapó, pero en la acción se llevó por delante a quienes estaban en su camino y terminó cayendo de manera aparatosa. Literalmente, cayó de cabeza.
El guardameta de Alajuelense quedó inmóvil sobre el césped del estadio Francisco Morazán y la reacción fue inmediata. El árbitro, sus compañeros y hasta los rivales solicitaron rápidamente el ingreso del cuerpo médico rojinegro.
Ahí comenzó una noche que terminaría varias horas después en un hospital de San Pedro Sula.
Cinco minutos que preocuparon a Alajuelense
Ortega permaneció cerca de cinco minutos bajo valoración.
El médico de Alajuelense no tuvo prisa para permitirle continuar. Primero debía asegurarse de que el futbolista estuviera orientado y en condiciones de permanecer en el terreno de juego.
Incluso después de que se reanudó el compromiso, el médico permaneció cerca de la línea de meta, a un costado del arco rojinegro, siguiendo atentamente los movimientos de Ortega.
Al mismo tiempo, mediante el intercomunicador, solicitó al cuerpo técnico que Byron Mora no interrumpiera su calentamiento. Existía la posibilidad de realizar una sustitución ante una eventual contusión cerebral.
Ortega, sin embargo, pudo continuar.
Cuando terminó el primer tiempo, la vigilancia tampoco se detuvo. El uruguayo volvió a ser valorado en el camerino antes de recibir autorización para regresar al terreno de juego.
Salió para disputar la segunda mitad y completó el partido.
Alajuelense terminó rescatando un valioso empate 2-2 ante Marathón en San Pedro Sula, un resultado que deja completamente abierta la serie de cuartos de final de la Copa Centroamericana.
Parecía que el susto del minuto 31 había quedado atrás.
No fue así.
“Ganamos 3-2”
Una vez finalizado el compromiso ocurrió la situación que realmente volvió a encender las alarmas dentro de Alajuelense.
Cuando Ortega abandonaba el terreno de juego se dirigió a uno de sus compañeros y pronunció una frase inesperada:
“Ganamos 3-2”.
Alajuelense no había ganado. El encuentro acababa de terminar 2-2.
Además de la confusión con el marcador, llamó la atención la mirada del guardameta, que parecía perdida.
Fue entonces cuando el médico del equipo decidió aplicar el protocolo preventivo y someter al futbolista a una valoración más profunda.
Hay pasajes del partido que no recuerda
ElMundo.CR conoció que, a lo interno del equipo, Ortega comentó que no recuerda diferentes situaciones ocurridas durante el encuentro.
Entre ellas cómo recibió los goles durante el compromiso.
Recuerda que Alajuelense consiguió enviar la pelota a la red mediante Aarón Salazar, lo que no recuerda es que posteriormente la anotación fue anulada.
Todo esto llevó al cuerpo médico a extremar las precauciones pese a que el futbolista había logrado disputar los 90 minutos.
Ortega fue trasladado a un hospital cercano al hotel de concentración de Alajuelense en San Pedro Sula, donde permaneció durante varias horas sometido a los exámenes correspondientes.
Las noticias finalmente fueron tranquilizadoras.
Las valoraciones descartaron algún inconveniente en su cabeza y en la columna vertebral, y el guardameta pudo regresar al hotel de concentración.
Alajuelense tiene dos partidos por delante
Ahora el cuerpo técnico deberá determinar la disponibilidad del uruguayo para los próximos compromisos.
Alajuelense visitará este domingo, a las 6:00 p. m., al Club Sport Cartaginés, en el estadio José Rafael “Fello” Meza, con la intención de recortar distancia con los equipos ubicados en la parte alta del Apertura 2026.
Para ese compromiso los rojinegros recuperarán alternativas. Juan Pablo “Juanpi” Añor y Jeison Lucumí dejaron atrás sus respectivas lesiones musculares y estarán nuevamente en la convocatoria.
Después llegará la definición contra Marathón.
La vuelta de los cuartos de final de la Copa Centroamericana se disputará el próximo jueves, a las 6:30 p. m., en el estadio Alejandro Morera Soto.
El 2-2 conseguido en Honduras deja a Alajuelense dependiendo de sí mismo: una victoria lo clasifica a las semifinales. En caso de empate, entrará en juego el criterio de goles de visitante, por lo que un 0-0 o 1-1 favorecería a los rojinegros, mientras que un empate 3-3 o superior clasificaría a Marathón. Un nuevo 2-2 llevaría la definición a tiempo extra.
Antes de pensar en esa revancha, sin embargo, la noche de San Pedro Sula dejó una imagen que fue mucho más allá del resultado: Washington Ortega terminó el partido, pero una frase pronunciada cuando abandonaba la cancha hizo que en Alajuelense entendieran que aquel golpe del minuto 31 todavía merecía toda su atención.