
San José, 29 jun (elmundo.cr)- La Selección Nacional llega esta tarde a Costa Rica, y con ellos trae la amarga situación de haber quedado eliminados del Mundial de Rusia 2018 en la primera ronda, mostrando un nivel muy bajo que lo llevó a quedar en la incómoda posición número 29 entre 32 naciones.
Luego de lo visto en el Mundial de Brasil 2014, se pensaba que el fútbol en Costa Rica podía dar ese ansiado paso hacia un nivel más alto, de más crecimientos tanto a nivel de clubes como en materia de selecciones.
Los mundiales siempre serán una vitrina para el fútbol de cualquier país, y con ellos llegan muchísimas ventajas, tales como inversión, exposición y un mayor reconocimiento a nivel mundial, que ayuda a conseguir mejores contratos internacionales tanto en aspectos de fútbol como de patrocinios.
La gesta heroica de Costa Rica en Brasil, fue sorprendente no solo por lo visto dentro del terreno de juego, sino también porque La Sele venía de una ausencia en el Mundial de Sudáfrica 2010, lo que significaba que la selección que asistió a Brasil no había tenido el ingreso económico de un Mundial pasado, y por ende su preparación no pudo haber sido mejor que la efectuada para Rusia 2018, pero los resultados fueron muy distintos.
De hecho, para este mundial en Rusia, tanto costarricenses como extranjeros, esperaban un rendimiento alto de La Nacional, considerando que harían un papel igual o mejor a lo realizado en Brasil, apostando inclusive en que La Sele pasaría de grupo junto a la selección carioca.
Las expectativas eran altas, y la desilusión fue mucha por los resultados obtenidos en Rusia, dando muchos, muchísimos pasos hacia atrás en cuanto a la reputación obtenida en Brasil y la consideración que le pueden llegar a tener los clubes extranjeros al jugador nacional.
Cada detalle cuenta, y lo cierto es que Costa Rica deberá replantear muchas cosas que se hicieron mal, de las cuales nadie se escapa, ni los jugadores, cuerpo técnico ni la Federación.
Más que los resultados, que pueden ser malos por muchas circunstancias, lo más preocupante fue el rendimiento y el nivel tan bajo mostrado que llevó a la Nacional a pasar de un octavo lugar en Brasil, a ser 29 en Rusia.