Fernando “Bocha” Batista tiene las horas contadas al frente de la Selección Nacional de Costa Rica. La derrota 0-2 ante Haití cambió el escenario que apenas dos días antes había permitido al entrenador argentino mantenerse en el cargo.
El viernes anterior, después de la dolorosa derrota 3-4 contra Curazao en el estadio Ricardo Saprissa, el Comité Ejecutivo de la Federación Costarricense de Fútbol analizó la continuidad del seleccionador.
En aquella reunión resultó determinante la posición de Rónald González, director de Selecciones Nacionales.
González pidió respaldo para Batista. Consideró apresurado despedir a un entrenador que apenas acumulaba un partido oficial al frente de Costa Rica y defendió aspectos de su metodología de trabajo. Públicamente explicó que recomendó “acuerpar a Fernando” y evaluar posteriormente el proceso de acuerdo con los resultados. El Comité Ejecutivo aceptó su recomendación y Batista viajó a Jamaica.
Pero el escenario cambió radicalmente este domingo.
La derrota ante Haití cambió todo
Costa Rica perdió 0-2 contra Haití en el estadio Sabina Park y acumuló su segunda derrota consecutiva en la Liga de Naciones.
Primero dejó escapar una ventaja de 3-0 para perder 3-4 frente a Curazao. Tres días después tampoco pudo sumar contra Haití. La Tricolor acumula cero puntos después de sus primeras dos presentaciones.
El respaldo que González sostuvo el viernes difícilmente podrá mantenerse este lunes.
Batista no seguirá al frente de La Sele y ahora la discusión pasa por definir quién asumirá un equipo que prácticamente no tiene tiempo para detenerse.
El Comité Ejecutivo deberá tomar decisiones este lunes, con un calendario que obliga a actuar con rapidez.
Guimaraes y Jeaustin toman fuerza
Dos nombres aparecen con fuerza para asumir el banquillo de Costa Rica: Alexandre Guimaraes y Jeaustin Campos.
Ambos ya habían sido considerados desde antes del encuentro contra Haití como eventuales sustitutos de Batista. Otros reportes publicados durante el fin de semana también los colocan como las dos principales alternativas que se manejan alrededor de la Federación.
Los perfiles son distintos.
Guimaraes conoce ampliamente el trabajo en selecciones nacionales y cuenta con experiencia mundialista. Su recorrido con Costa Rica incluye los procesos que llevaron a la Tricolor a Corea-Japón 2002 y Alemania 2006.
Campos, por su parte, ha construido su trayectoria principalmente en clubes y no cuenta con experiencia como seleccionador nacional mayor.
El conocimiento del medio costarricense y la posibilidad de incorporarse inmediatamente son factores importantes debido al poco margen disponible.
No hay tiempo
Costa Rica deberá viajar el miércoles hacia Managua para enfrentar a Nicaragua el jueves 1.º de octubre, a las 8 p. m., en el Estadio Nacional de Managua. Después regresará al país para recibir nuevamente a Haití el domingo 4 de octubre, a las 6 p. m., en el estadio Ricardo Saprissa.
Es decir, cualquier nuevo cuerpo técnico tendría prácticamente que asumir de inmediato.
La situación deportiva tampoco permite demasiados experimentos. Las derrotas contra Curazao y Haití colocaron a Costa Rica contra las cuerdas y con la necesidad de ganar ante Nicaragua.
Precisamente la falta de tiempo fue uno de los argumentos que pesaron el viernes para evitar un cambio de entrenador antes del viaje a Jamaica. González consideró que realizar una sustitución con el partido ante Haití encima significaba tomar una decisión demasiado apresurada.
Ese margen ahora es todavía menor.
La discusión de este lunes ya no gira únicamente alrededor de Fernando Batista. La Fedefútbol deberá resolver quién toma el timón de una Selección golpeada, sin puntos y que el jueves vuelve a jugarse buena parte de su futuro inmediato.