La polémica más grande del Mundial 2026 ya no está solamente en la cancha. Ahora también pasó por el Despacho Oval.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, admitió este lunes que llamó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para pedir una revisión de la tarjeta roja mostrada al delantero estadounidense Folarin Balogun, expulsado en el partido ante Bosnia y Herzegovina.
Esa expulsión debía dejarlo fuera del juego de octavos de final contra Bélgica. Sin embargo, la FIFA decidió suspender la sanción y permitirle jugar, una determinación que encendió el debate sobre la influencia política en el fútbol.
Trump confirma la llamada
Trump no negó su intervención. Al contrario, la confirmó abiertamente desde la Casa Blanca.
“Una cosa es sancionar a alguien por un partido, pero ¿cómo se le sanciona por un partido que aún no se ha jugado? Es muy injusto. No se puede hacer eso. Así que sí, solicité una revisión por parte de la FIFA”, declaró.
Según el mandatario estadounidense, la acción de Balogun no ameritaba tarjeta roja.
“Eso no fue una falta, ni siquiera una infracción. Fueron dos tipos corriendo a toda velocidad que chocaron entre sí”, aseguró.
Trump también cuestionó al árbitro brasileño Raphael Claus, encargado de revisar la acción en el VAR.
“Vi la jugada. No era ni falta y ese árbitro es sospechoso si miras su pasado. Balogun es nuestro mejor jugador y le enseñó la roja. POR ESO PEDÍ LA REVISIÓN DE FIFA”.
Las palabras de Donald Trump. 😳🇺🇸 pic.twitter.com/ulhyMpsJfK
— Sudanalytics (@sudanalytics_) July 6, 2026
FIFA queda bajo presión
La decisión de FIFA provocó indignación, especialmente en Bélgica, rival de Estados Unidos en los octavos de final.
La federación belga anunció que analizará todas las opciones posibles para intentar revertir la medida, al considerar que se afecta la integridad de la competición.
La UEFA también mostró su rechazo y calificó la decisión como “inaudita, incomprensible e injustificable”.
El caso Balogun
Balogun fue expulsado tras pisar el tobillo del defensor bosnio Tarik Muharemović durante el triunfo de Estados Unidos por 2-0.
La tarjeta roja directa implicaba una suspensión automática de un partido. Sin embargo, FIFA aplicó el artículo 27 de su Código Disciplinario para dejar la sanción en suspenso durante un período de prueba.
Eso significa que el delantero podrá jugar contra Bélgica, salvo que ocurra un nuevo giro de última hora.
El Mundial estalla
El problema ya no es únicamente si la acción era roja o no.
La verdadera discusión es otra: ¿puede el presidente de un país anfitrión llamar al presidente de FIFA para pedir que revise una sanción que afecta directamente a su selección?
Trump dice que sí lo hizo.
FIFA cambió la sanción.
Y el Mundial, como era de esperarse, estalló.