Saprissa atraviesa un proceso de reacomodo financiero que obliga al club a buscar nuevas fórmulas para generar ingresos, contener gastos y desarrollar proyectos sin comprometer todavía más sus finanzas. En medio de ese escenario aparece una de las inversiones más visibles realizadas recientemente en La Cueva: la instalación de una cancha híbrida.
La nueva superficie comenzó a instalarse en julio sobre la gramilla natural del estadio Ricardo Saprissa.
Sin embargo, alrededor del proyecto quedó una pregunta: ¿quién asumió su costo y bajo qué modalidad?
ElMundo.CR trasladó una serie de consultas al Deportivo Saprissa el pasado 24 de setiembre después de que su presidente, Roberto Artavia, señalara en Teletica Radio que Grupo Montecristo había donado la cancha híbrida.
Este medio preguntó específicamente cuál había sido el monto de esa inversión.
La respuesta oficial del club hizo una precisión importante sobre lo manifestado inicialmente.
“Asimismo, a solicitud de don Roberto Artavia, precisamos que la cancha híbrida no correspondió a una donación. La obra se realizó mediante un canje publicitario y de patrocinio con Medismart, lo que permitió a Saprissa incorporar una cancha híbrida de alta tecnología”, respondió la institución.
Es decir, según la aclaración oficial del Saprissa, la cancha no fue una donación, sino el resultado de un acuerdo comercial de canje publicitario y patrocinio con Medismart, del cual el dirigente morado, Francis Durman, es dueño.
Saprissa no reveló el monto
Hay un dato que, sin embargo, continúa sin conocerse.
Aunque ElMundo.CR preguntó expresamente por el monto de la inversión, Saprissa no informó cuánto costó la obra ni cuál es el valor económico del canje acordado con Medismart.
La cifra adquiere relevancia precisamente por el proceso financiero que atraviesa la institución y por el valor que puede representar una intervención de estas características.
Información recabada por ElMundo.CR indica que construir una cancha híbrida completamente desde cero puede alcanzar aproximadamente entre $800.000 y $1 millón, dependiendo de las características del proyecto.
Ese tipo de intervención incluye obras mucho más amplias: nuevos drenajes, preparación de la base, colocación de arena y tierra, siembra del césped y posteriormente la incorporación de las fibras sintéticas.
Ese no fue el procedimiento realizado en La Cueva.
Saprissa ya disponía de una gramilla natural en buenas condiciones y lo que hizo fue incorporar fibra sintética mediante maquinaria especializada.
De acuerdo con información obtenida por este medio, una intervención bajo esas condiciones puede rondar aproximadamente entre $350.000 y $400.000.
Estas cifras son referencias obtenidas durante el reporteo y no representan el costo confirmado de la obra del Saprissa, pues el club no proporcionó ese dato.
¿Qué instaló Saprissa?
Cuando anunció el proyecto, la institución explicó que utilizaría el sistema GrassMax Hybrid Stitching, que consiste en coser millones de fibras sintéticas dentro del césped natural.
La cancha, por lo tanto, continúa siendo predominantemente natural, pero queda reforzada estructuralmente con componentes sintéticos para aumentar su estabilidad y resistencia.
Saprissa destacó entonces que la tecnología permitiría aumentar considerablemente la utilización del terreno de juego.
Según la garantía técnica del fabricante citada por el propio club, la gramilla puede soportar hasta 1.000 horas de uso al año.
Esto abre la posibilidad de realizar más entrenamientos y partidos, disponer de mayor flexibilidad para actividades institucionales y reducir los periodos necesarios para recuperar el césped.
Para un club que atraviesa un proceso de reacomodo financiero, aumentar las posibilidades de utilización de uno de sus principales activos, el estadio Ricardo Saprissa, también adquiere una dimensión económica.
El papel de Francis Durman
ElMundo.CR también consultó directamente cuál es el papel de Francis Durman dentro de la institución.
Saprissa respondió de manera puntual:
“Francis Durman es miembro en propiedad de la Junta Directiva de Deportivo Saprissa”.
Una tercera pregunta buscaba conocer las condiciones bajo las cuales Grupo Montecristo utiliza las clínicas ubicadas en La Cueva.
ElMundo.CR preguntó si existe un pago de alquiler por esos espacios o si forman parte de algún acuerdo de canje.
Esa interrogante no fue respondida en la contestación remitida por el club.
De esta manera, Saprissa sí aclaró una de las principales dudas alrededor de su nueva superficie.
La cancha híbrida no fue una donación, como se había indicado inicialmente.
Fue incorporada mediante un canje publicitario y de patrocinio con Medismart.
Lo que el club no reveló fue cuánto costó finalmente la obra ni cuál es el valor económico del acuerdo que permitió realizarla.