Por Tatiana Rodríguez (dpa)
Bogotá, 9 oct (dpa) – La selección de Colombia cumplió con su obligación y ganó en el estreno de las eliminatorias ante Perú, pero el conjunto “cafetero” aún deberá trabajar para recuperar el brillo que mostró hasta hace poco tiempo.
La Colombia que se vio en el Mundial de Brasil 2014, de juego ordenado y sincronizado, posiciones definidas y una defensa casi impenetrable, dista mucho de la que se vio el jueves en Barranquilla en la victoria 2-0 ante Perú. Y aunque fue mejor que en la deslucida Copa América de Chile, no llegó al punto.
“Es lógico que para ganar hay que jugar bien. Tenemos la expectativa de hacerlo mejor. Nuestro equipo está en construcción. Hay que hacer los análisis con base a nombres. Hay que volver a construir un equipo importante y estamos trabajando para eso”, sostuvo el técnico José Pekerman.
Pese a que los nuevos jugadores no hicieron mal su trabajo, se notó la falta de acoplamiento y en ocasiones de seguridad ante una selección “inca” que hubiera podido remontar el partido de haber contado con suerte.
Como el mismo Pekerman lo dijo, la victoria es lo que cuenta. “Para nosotros era muy importante empezar ganando”, indicó el argentino al término del juego.
Sin embargo, el cansancio, la falta de ritmo y el poco engranaje obligan ahora a los “cafeteros” a replantear las cosas para el choque del martes ante Uruguay, un duro y conocido rival.
En el juego ante Perú, que estuvo marcado por los más de 35 grados centígrados que se sintieron en la “arenosa”, no fue tan notoria la ausencia de James Rodríguez como si lo fue la de los laterales Camilo Zúñiga y Pablo Armero, cuyos lugares fueron asumidos por Santiago Arias y Frank Fabra.
El delantero Radamel Falcao García entró al minuto 76 a la cancha en medio de la ovación de los casi 50.000 espectadores que apoyaron este jueves a la “tricolor” y no pudo mostrar su calidad. No sólo porque le falta ritmo, sino porque su equipo, a esa altura del partido, estaba agotado.
Para el editor deportivo del diario “El Tiempo”, el periodista Gabriel Meluk, “no se puede confundir la paciencia y el trabajo de desgaste con la lentitud extrema que tuvo Colombia”.
Meluk cree que “ese factor -¡principal!-, como el no tener la pelota, las imprecisiones en los pases y algunos regalos de balón en la salida, fue su mayor pecado”.
Colombia comenzó el choque con dominio y consolidó en los últimos 15 minutos del primer tiempo su superioridad. No obstante, en el segundo tiempo los espacios se abrieron para los “incas”, que tras algunos cambios se ubicaron mejor en la cancha de los locales y fueron más peligrosos.
Según Meluk, el gran pecado de los “cafeteros” fue perder la pelota en el segundo tiempo y tratar de sostenerla. “En lugar de tratar de tener la pelota y jugar al gato y al ratón con los peruanos, Colombia se dejó estar, perdió la bola, jamás la recuperó ni pudo sostenerla (ni con el cambio de Mejía por Guarín) y terminó rechazando y aguantando”.
Varios analistas deportivos en Colombia coincidieron en afirmar que los dirigidos por Pekerman tienen cómo pelear la eliminatoria, que no será fácil por razones que saltan a la vista.
En la primera jornada Argentina cayó en su casa ante Ecuador, Chile derrotó a Brasil y la altura de La Paz no fue impedimento para que Uruguay se impusiera sobre Bolivia.
“Aquí no hay rival débil”, dijo el periodista César Augusto Londoño de la emisora Caracol Radio. “Los grandes no están sobrados y los pequeños están creciendo a gran ritmo”, agregó.
La recuperación de Colombia es primordial para enfrentar a Uruguay en Montevideo, plaza que en lo últimos 40 años no ha visto un triunfo de los “cafeteros” sobre los “charrúas”.
“Tenemos que afrontar un partido muy difícil como siempre lo ha sido Uruguay. Vamos estar bien para preparar el partido y traernos un buen resultado de visitante”, sostuvo Pekerman.
Aunque los próximos rivales llegarán al choque con la baja de Cristian Rodríguez, quien se lesionó en La Paz, se espera un juego intenso y determinante en el camino hacia el Mundial. Colombia deberá demostrar por qué está dentro de las cinco mejores selecciones del mundo.
