Celso Borges, a sus 37 años, es uno de los líderes de Liga Deportiva Alajuelense y tiene todo para regresar a la Selección Nacional de cara a los juegos frente a Honduras y Nicaragua, decisivos en la lucha por un boleto al Mundial del 2026.
El aporte del histórico volante en Alajuelense es innegable. Miguel ‘Piojo’ Herrera lo entendió y sabe que contar con un jugador como el capitán rojinegro puede ser clave para darle equilibrio a una Sele que se ha venido abajo después del minuto 60, tanto en Managua contra Nicaragua como en el duelo frente a Haití en Costa Rica.
El martes anterior, en la ida de los cuartos de final de la Copa Centroamericana ante Motagua, la Liga quedó con 10 jugadores desde el minuto 15 tras la expulsión de Rónald Matarrita. Desde ahí el equipo corrió a más no poder, y Borges fue de los que más esfuerzo físico hizo. Jugó los 90 minutos, entregándose por completo para sostener un partido que finalmente se definió en el 91’, con lo que Alajuelense quedó abajo en la serie 1-0. El juego de vuelta será el martes 30 de octubre en Tegucigalpa, Honduras.
En los minutos finales, Celso se tocó en dos ocasiones la parte anterior de su muslo derecho, clara señal de molestia muscular. Este jueves se cumplen 48 horas desde el compromiso, parámetro que utiliza el cuerpo médico de Alajuelense para realizar valoraciones más certeras.
El panorama más reservado apunta a una distensión muscular, conocida popularmente como un tirón. Se da cuando las fibras musculares se estiran más de la cuenta sin llegar a romperse, lo que sería el escenario más favorable para el futbolista. La otra posibilidad es lo que nadie quiere: un desgarro muscular.
Lo que sí es un hecho es que Borges no estará este viernes en el partido ante Puntarenas FC. El domingo, Alajuelense viajará rumbo a Honduras para el juego definitivo ante Motagua.
Así, tanto la Liga como la Selección Nacional permanecen en vilo a la espera de conocer con certeza cuál es el diagnóstico del capitán manudo.