
Costa Rica se tornó color rosa, con Andrey Amador en el Giro de Italia ostentando el primer puesto y además con un Keylor Navas optando por la final de la Champions. Esta generación de atletas es una llena de esfuerzo y logros. Nadie ha dicho que sea fácil, las levantadas, la lejanía, los intensos entrenamientos pero para un atleta de alto rendimiento que lo que quiere es cumplir metas y ser un ganador, es su única salida.
Hoy el orgullo que nos dan estos dos costarricenses sobrepasa cualquier entendimiento, Keylor nos tiene acostumbrados a eso, a una entrega total, hoy Andrey demostró que también en otros deportes existe el éxito. Esto nos debe de inspirar a todos los costarricenses a esforzarnos, a ser mejores, a seguir el ejemplo, a crecer y sólo así veremos a una juventud comprometida.
¡Felicidades campeones!