San José, 8 ago (elmundo.cr)- Del 19 de agosto al 10 de septiembre, Alberto Contador rodará por última vez como ciclista profesional. Lo hará en La Vuelta a España, misma competencia a que le vio triunfar en los años 2008, 2012 y 2014, con la ilusión de despedir su trayectoria después de “tres semanas de ensueño”.
Contador se tomó un tiempo para decidir qué hacer después de su noveno puesto en el pasado Tour de Francia, por cierto ha sido el peor en sus diez participaciones. Decidió dos cosas, según comunicó ayer en las redes sociales: dejar de competir, ya que cumplirá 35 años en diciembre y correr en casa para despedirse.
“Lo digo contento, no lo digo con pena. Es una decisión que he pensado muy bien y no creo que haya una despedida mejor que en la carrera de casa y en mi país. Estoy seguro de que van a ser tres semanas de ensueño, disfrutando de todo vuestro cariño y estoy deseoso de que llegue”, explicó el madrileño en un vídeo en las redes sociales.
El madrileño es profesional desde 2003, tiempo en el que ha decorado su palmarés con siete grandes títulos. A sus tres éxitos en La Vuelta suma dos triunfos en el Tour de Francia, logrados en 2007 y 2009, y otros dos en el Giro de Italia. Se vistió de rosa por primera vez en 2008 y, en 2015, celebró su última gran victoria.
Desposeído entre 2010 y 2011 de otro Tour y de otro Giro por un positivo por clembuterol, Alberto Contador clausurará una etapa de catorce años en la élite ante su público.
Cinco etapas de montaña, su especialidad, le ofrecerán la oportunidad de medirse por última vez con el británico Chris Froome, el cuatro veces campeón del Tour de Francia, con el francés Romain Bardet y con los italianos Fabio Aru y Vincenzo Nibali, inscritos asimismo en La Vuelta 2017.
A ellos espera discutirles la condición de favoritos antes de bajarse de la bicicleta. A diferencia de en 2015, cuando fijó 2016 como el año de su adiós, este anuncio sí es definitivo y el gran anhelo de Contador es proclamar su adiós desde el podio.
Para ello deberá superar también a otros de sus oponentes: las caídas. Ellas disminuyeron su rendimiento en el pasado Tour de Francia y, tras ser noveno, ya destapó las dudas acerca de su continuidad.
“Si voy a volver al Tour de Francia lo sabremos dentro de un tiempo. Puede que sí, puede que no”, dijo entonces tras asumir que una carrera que había “preparado al milímetro” se había visto truncada nuevamente.