La Selección de Paraguay selló su boleto directo al Mundial de 2026 después de empatar 0-0 frente a Ecuador, en un encuentro disputado en Asunción que no destacó por el espectáculo, pero sí por la trascendencia del resultado.
El conjunto guaraní llegaba a la penúltima jornada con la necesidad de puntuar para asegurar la clasificación, y lo logró sin mayores sobresaltos. El único escenario que comprometía sus aspiraciones era una derrota, situación que supo evitar manejando el ritmo del compromiso y neutralizando a un rival que mostró poco en ataque.
La clasificación tiene un sabor especial para Paraguay, que regresa a la máxima cita del fútbol tras 15 años de espera. La última vez que jugó una Copa del Mundo fue en Sudáfrica 2010, edición en la que alcanzó los cuartos de final. Ahora disputará su noveno Mundial.
El proceso no fue sencillo. Tras un inicio irregular en las eliminatorias, la llegada del técnico argentino Gustavo Alfaro cambió el panorama. Con resultados clave y un equipo más equilibrado, Paraguay recuperó terreno y acabó asegurando la plaza con una fecha de anticipación.
El logro desató la euforia en el país. El presidente de la República anunció que este viernes será declarado día festivo nacional para celebrar la clasificación.
El camino de Alfaro también es parte de la historia: dejó la Selección de Costa Rica después de una destacada Copa América para asumir el reto de conducir a Paraguay, y su apuesta terminó rindiendo frutos con una clasificación que devuelve al país guaraní a la élite del fútbol mundial.
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