El técnico español del Motagua, Javier López, no logra borrar de su memoria la eliminación a manos de Liga Deportiva Alajuelense en los cuartos de final de la Copa Centroamericana.
Aunque su equipo volvió a caer, esta vez ante el Club Sport Cartaginés con un global de 4-1, López reconoció que el verdadero golpe emocional lo recibieron semanas atrás, cuando los manudos los dejaron fuera del certamen.
“Nos ha costado a todos superar el golpe de la eliminación ante Alajuelense. Desde ahí hemos entrado en una decadencia en actitudes, comportamientos, juego e intensidad. No hemos digerido bien la derrota”, confesó con franqueza el estratega tras el partido en Tegucigalpa.
🧩 Una derrota que no se supera
El entrenador aseguró que el rendimiento del Motagua cayó en picada desde aquella serie con la Liga, y que el equipo aún no logra recuperar su nivel competitivo.
“Los grandes clubes también viven momentos difíciles, y este es uno de ellos. Toca levantarse”, añadió.
López fue autocrítico con su gestión y asumió la responsabilidad total por la eliminación ante Cartaginés, reconociendo que el equipo se vino abajo tras recibir el primer gol.
“Tanto en la ida como hasta el gol de ellos, nos faltó el último pase, nos faltó el gol. La iniciación y la creación del juego la tuvimos bien, pero a partir del gol el equipo se descompuso. La expulsión afectó también al grupo”, explicó.
😔 “Soy víctima de la ilusión que generé”
El español no escondió su frustración ante los medios hondureños. Dijo entender el malestar de la afición y habló de la vergüenza deportiva que siente por no haber cumplido los objetivos internacionales del club.
“Vergüenza deportiva sí. Soy consciente de la ilusión que generé y soy víctima de esa ilusión. Hemos hecho cosas bien, pero también cosas por mejorar. Entiendo la frustración de la gente, todos la sentimos.”
López descartó, sin embargo, que el grupo esté fuera de control o que haya perdido el camerino.
“No siento que se me esté yendo de las manos. Ya hemos tocado fondo y hay cosas que no pueden volver a pasar. Nos queda el torneo nacional y debemos demostrar que podemos estar en la final.”
⚠️ El golpe que marcó la temporada
La derrota ante Alajuelense sigue siendo, según el propio técnico, la raíz de los problemas del Motagua. Desde aquella serie, el equipo no ha podido recuperar su intensidad ni su convicción.
“Fracaso significa no cumplir un objetivo, y eso cada quien lo interpreta. Me hubiera gustado mantener al equipo con 11 jugadores, pero son cosas que tenemos que mejorar a lo interno. Nos toca corregir y mirar hacia adelante”, concluyó.