Por María Luz Climent Mascarell (dpa)
Cannes, 16 may (dpa) – Gus van Sant y Nanni Moretti tienen en común que ya han sido distinguidos con una Palma de Oro, el máximo premio del Festival de Cannes por el que hoy vuelven a concurrir: el primero con la abucheada “The Sea of Trees”, el segundo con la aplaudida “Mia Madre”.
Van Sant dio a entender en la rueda de prensa que no le importaban muchos los abucheos, pues cuando se hizo con la Palma de Oro en 2003 con “Elephant” también la prensa expresó reacciones encontradas.
En esta ocasión Matthew McConaughey interpreta a un profesor de física que sufre el fracaso de su matrimonio con una empresaria con debilidad por el alcohol (Naomi Watts). Pero la pareja recupera el amor cuando supera una trágica circunstancia. Un nuevo revés arranca al protagonista las ganas de vivir.
McConaughey se marcha a un bosque a las faldas del monte Fuji en Japón, conocido por ser escenario de numerosos suicidios. Allí se topa con un japonés (Ken Watanabe), que había acudido con la intención de quitarse la vida, pero cambia de opinión e intenta encontrar la salida del frondoso bosque.
Los avatares del protagonista y el rocambolesco drama disgustaron a gran parte de la crítica. A McConaughey, sin embargo, le atrajo de esta historia cómo “(su personaje) encuentra el amor tras haberlo perdido. Son cosas que pasan en la vida”.
El protagonista, una persona racional, un científico, llega a la salvación tras sufrir una alienación, tras pasar días perdido en ese bosque, que es una suerte de purgatorio, explicó. Es en la tragedia donde la pareja protagonista recupera el amor “y eso es muy humano para mí”, dijo el actor, que en los últimos años se está convirtiendo en un rostro habitual en Cannes.
“Conozco a muchas parejas que han pasado por esto”. No se trata de hacer prender de nuevo la llama, sino de un amor nuevo más fuerte, agregó el actor.
Para Watts se trata de una historia “dolorosa y trágica, pero que representa algo muy humano. Nunca llegan a sincronizar su amor”, añadió. “Cuando se dan cuenta es demasiado tarde”, insistió. Según la actriz, “explorar la muerte es una forma de entender la vida”.
Y la muerte planea también en la seguna película presentada a concurso: “Mia Madre”, del italiano Nanni Moretti.
El cineasta se llevó de los aplausos de la jornada con un drama con toques biográficos en el que una directora de cine (Margherita Buy) afronta la muerte de su madre en medio de una crisis personal y laboral, con una complicada película en marcha. Su único apoyo es su hermano, personaje que se ha reservado para sí el director (y actor).
El contrapunto en el drama lo ofrece John Turturro, que encarna a un excéntrico actor estadounidense que acude a Roma a participar en la película de Buy.
“Es una película sobre lo que queda entre nosotros, en esta Tierra, de las personas que se van, que se mueren, y lo que dejan entre nosotros”, explicó el realizador que vivió la muerte de su madre cuando estaba en el montaje de su anterior trabajo, “Habemus Papam”.
El autor de “Caro diario” o “La habitación del hijo” conmueve con este sencillo drama que también contiene momentos divertidos. Pero destaca sobre todo la brillante actuación de Buy, un alter ego del director, que ya figura en lo más alto de la lista para hacerse con el premio de mejor actriz.
En la película, el personaje de Margherita dice muchas cosas que “no hay que tener para nada en cuenta”, advierte el realizador, que a través de ese personaje se burla también de sí mismo.
El papel del cine, agrega Moretti, es sencillamente “hacer buenas películas y si es posible innovadoras, que no tengamos la impresión de haberlas visto cien veces”, concluyó el segundo de los tres italianos que este año concurren por la Palma de Oro.