Ciudad de México, 16 jun (dpa) – Arqueólogos mexicanos dijeron haber descifrado un misterioso glifo de la escritura maya que era el eslabón perdido para completar el nombre de la tumba del rey Pakal, en el sitio arqueológico de Palenque, informa hoy la prensa mexicana.
Donde hasta ahora se leía “La casa de las nueve… es el nombre de la tumba de K’inich Janaahb’ Pakal, sagrado Gobernante de Palenque”, los epigrafistas pueden ahora completar “la casa de las nueve lanzas afiladas”.
El investigador Guillermo Bernal Romero de la Universidad Nacional Autónoma de México investigaba sobre el jaguar, el animal sagrado de los mayas, cuando le pareció que había visto reproducida en algún símbolo maya la forma del molar superior, el “diente carnicero” del animal.
Fue así que identificó el T514, uno de los glifos mayas que nadie había podido descifrar hasta ahora y que significa, según su descubrimiento, yej o “filo”.
“Este glifo aparece en distintas ciudades, en distintas inscripciones y todas estas inscripciones tienen un carácter guerrero”, dijo Bernal.
El símbolo está en al menos 50 inscripciones en distintos sitios, pero tiene relevancia particular para completar el significado de la frase sobre Pakal escrita en uno de los muros del Templo de las Inscripciones, que aloja la tumba del gobernante maya, muerto en el año 683 d.C.
Palenque, en el estado de Chiapas (sur de México), forma parte de la lista de patrimonio mundial de la Unesco y es uno de los sitios arqueológicos más importantes del mundo maya. Su época de apogeo fueron los años 500 a 700.
En el Templo de las Inscripciones se narra en glifos la historia dinástica de la ciudad. La tumba de Pakal se descubrió en 1952 y desde entonces se desconocía el texto completo de la inscripción.
En el caso de Pakal, el significado de las nueve “lanzas afiladas” está relacionado con nueve guerreros representados en la cámara mortuoria. La expresión resultó de la unión del glifo “yej” con otro.
Dentro de la escritura maya hay unos 1.500 glifos, de los cuales un 20 por ciento aún no ha sido descifrado. Según Bernal, el T514 ya puede retirarse de esa lista.
“El mundo de la escritura es maravilloso. Al ser humano le gusta descubrir misterios y enigmas, y la epigrafía maya es todavía una de esas disciplinas románticas en las que se puede llevar a cabo ese anhelo”, dijo el investigador.