San José, 03 jun (elmundo.cr) – La presidente de la Asamblea Legislativa, Yara Jiménez, señaló que prefiere ser llamada “presidente” y no “presidenta”, en medio de la polémica generada por las declaraciones del jefe de fracción del Frente Amplio, José María Villalta, durante la sesión legislativa de este martes.
La discusión surgió cuando Villalta cuestionó a los diputados del Partido Pueblo Soberano por referirse a Jiménez como “presidente” y no como “presidenta”, pese a tratarse de una mujer que ocupa el cargo de máxima jerarca del Congreso.
“Ni siquiera la llaman a usted correctamente, señora presidenta, como lo que usted es, una presidenta, y van a decir que les interesa la paridad de género”, manifestó Villalta durante su intervención en el Plenario Legislativo.
Consultada por EL MUNDO CR sobre el tema, Yara Jiménez indicó que prefiere ser mencionada como “presidente”, al considerar que se trata de una forma correcta dentro del idioma español.

¿Qué dice la Real Academia Española?
La discusión sobre el uso de “presidente” o “presidenta” no es nueva y ha sido abordada en múltiples ocasiones por la Real Academia Española (RAE).
De acuerdo con la institución, ambas formas son correctas para referirse a una mujer que ocupa la presidencia de una organización, institución o país.
La RAE explica que el término “presidente” puede funcionar como sustantivo común en cuanto al género, es decir, una misma forma para hombres y mujeres, diferenciándose únicamente por el artículo o el contexto: “el presidente” o “la presidente”.
Sin embargo, también reconoce plenamente la forma “presidenta”, que se encuentra registrada en el Diccionario de la Lengua Española desde hace décadas. La Academia ha señalado que este vocablo se formó de manera regular dentro de la evolución del idioma y que su uso está ampliamente extendido en el mundo hispanohablante.
En diversas consultas públicas, la RAE ha reiterado que tanto “la presidente” como “la presidenta” son expresiones válidas y correctas, por lo que la elección entre una u otra suele responder a preferencias personales, institucionales o de estilo.
Una cuestión de preferencia
Bajo este criterio lingüístico, la decisión de Yara Jiménez de preferir el tratamiento de “presidente” se encuentra dentro de las posibilidades aceptadas por la normativa del español. De igual manera, quienes optan por utilizar “presidenta” también emplean una forma plenamente reconocida por la RAE.
La controversia reabre el debate sobre el lenguaje inclusivo y la denominación de los cargos públicos, una discusión que en los últimos años ha cobrado relevancia en distintos ámbitos políticos y académicos del país.
Por ahora, la presidenta del Congreso ha dejado clara su posición: prefiere ser llamada “presidente”, y por normas básicas de cortesía se le debería llamar como ella lo decide.