San José, 09 dic (elmundo.cr) – El transporte turístico costarricense atraviesa uno de los peores momentos de su historia reciente y ha enviado un mensaje contundente al Gobierno: sin acciones inmediatas, la competitividad del país como destino de clase mundial está en riesgo.
La advertencia proviene de la Asociación Costarricense de Transportes Turísticos (ASOTRANSTUR), que este viernes emitió un comunicado en el que describe un “deterioro acelerado” del servicio y una amenaza directa para toda la cadena turística del país.
Según ASOTRANSTUR, la situación ha sido provocada por una combinación de factores que se han profundizado durante los últimos años. Entre ellos destaca la constante caída del dólar, que —aseguran— ha destruido los márgenes de operación de las empresas del sector.
A pesar de reducciones de personal, disminución de flotas, postergación de inversiones e incluso la absorción de costos, las compañías afirman que ya no tienen más espacio para ajustar. La consecuencia inmediata es un inminente aumento de tarifas que terminará por encarecer la experiencia del visitante.
Adicional a la crisis producto de la apreciación del colón otro golpe severo, señalan, proviene de la infraestructura vial en deterioro: rutas colapsadas, cierres prolongados, congestión crónica y desvíos mal planificados.
Todo ello ha disparado los tiempos de traslado, aumentando el consumo de combustible, acelerando el desgaste de las unidades y elevando con fuerza los costos operativos. Mover turistas por el país “toma más tiempo que nunca”, afirma el comunicado.
El impacto no se limita a los transportistas. ASOTRANSTUR recuerda que el transporte es la columna vertebral del turismo: hoteles, operadores, guías, restaurantes, comercios locales y comunidades rurales dependen de traslados eficientes y previsibles para operar. Con tiempos duplicados e impredecibles, la planificación se rompe, la calidad se deteriora y la competitividad del destino se erosiona.
La Asociación advierte de un escenario “insostenible” y de corto plazo, señalando riesgos concretos como la afectación de la visitación en 2026, pérdida de empleo e impacto en la inversión turística. El texto también reprocha la falta de respuestas integrales y rechaza la idea de más estudios o mesas de trabajo sin efectos reales.
“Este no es un llamado para diagnósticos repetidos, sino una advertencia directa”, señala el documento.
Finalmente, ASOTRANSTUR insta al Gobierno a actuar de manera inmediata para evitar que el deterioro del transporte terrestre arrastre al resto del ecosistema turístico.
“Costa Rica no puede seguir promoviendo turismo de alto valor si no garantiza condiciones mínimas de operación en carretera”, concluye Luis Diego Araya, vicepresidente de la Junta Directiva de ASOTRANSTUR.