San José, 4 abr (elmundo.cr) – La explosión de un transformador que provocó una interrupción eléctrica a clientes de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) y de la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH) el sábado pasado, minutos antes de las 7 p.m dejó daños por 81 millones de colones al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).
Según detalló el ICE en un comunicado de prensa, la alimentación eléctrica de los sectores afectados depende de la subestación San Miguel, ubicada en Santo Domingo de Heredia, y propiedad del Instituto Costarricense de Electricidad.
“El daño activó los sistemas de protección y generó el cierre en varios circuitos de transmisión eléctrica de 138.000 y 230.000 voltios. La maniobra permitió aislar la falla y evitar que abonados del resto del país se vieran perjudicados”, detalló el ICE.
Luego de las revisiones efectuadas en el sitio, a las 8 p.m. se restableció el servicio eléctrico para la mayoría de estos abonados. A la 1:30 de la madrugada del domingo quedó normalizado para los restantes.
Una vez estabilizado el sistema, personal del ICE inició la reparación de los elementos inutilizados por la avería.
“La explosión en el transformador provocó daños en otros componentes de la subestación que deberán ser sustituidos, como cables de control, interruptores de potencia y transformadores de corriente”, dijo Manuel Balmaceda, director del Negocio de Transmisión del ICE.
El diseño de la subestación de San Miguel permitió restaurar el servicio utilizando elementos de respaldo, explicó Balmaceda. El módulo de la explosión quedó fuera de servicio mientras se hacen las reparaciones.
