San José, 22 jul (elmundo.cr) – La renuncia de la Presidenta Ejecutiva de Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (INCOP), Lidiet Medina llevó a 24 el número de integrantes del gabinete de Luis Guillermo Solís, que han abandonado su Gobierno en los 26 meses que lleva en el poder.
El denominado por el mandatario como “el mejor equipo” durante la campaña electoral del 2014, compuesto por 75 ministros, viceministros o presidentes ejecutivos poco a poco ha ido desmoronándose por polémicas, cansancio o por asuntos personales.
Tan solo esta semana tres abandonaron el Gobierno de Solís Rivera.
Guillermo Santana, quien ocupaba el puesto de Presidente Ejecutivo del Instituto Costarricense de Ferrocarriles (INCOFER) renunció el lunes, alegando motivos personales.
El miércoles, renunció el viceministro de Planificación, Luis Fallas, también alegando razones personales, mientras que este jueves, Lidiet Medina del INCOP renunció, luego de que sindicalistas, trabajadores de la institución y diputados denunciaran persecución política de la funcionaria en su contra, además de que se pusiera en evidencia la pésima gestión que ha habido frente a la institución.
Con Medina ya es una tercera parte de total del Gobierno de Solís que ha renunciado o sido despedido. Algunos con salidas más escandalosas que otras.
Al cierre de edición de esta nota, un total de nueve ministros, 12 viceministros y tres presidentes ejecutivos han renunciado a sus cargos.
Solo Sebastián Urbina quien era el viceministro de Transportes fue destituido por Luis Guillermo Solís, luego de que en declaraciones en redes sociales dejara mal parado al Gobierno por la posición adoptada en materia de sectorización de transporte público.
Sin contar en la cifra que se presenta en esta nota, tres embajadores han sido destituidos de sus cargos: el de Venezuela, por dar manifestaciones de apoyo al chavismo, el de Corea por publicar en Facebook contra la hoy exprocuradura de la República, Ana Lorena Brenes y la de Bolivia, también por ofender a la procuradora mediante Facebook.
Una cuarta embajadora, la de República Dominicana renunció recientemente por polémica producto de su nombramiento.
La primer baja del Gobierno ocurrió el 19 de diciembre de 2014, cuando Jorge Luis Loría renunció a la presidencia ejecutiva del INCOP, luego de que un criterio de la Procuraduría de la Ética dijera que no cumplía con los requisitos profesionales para su cargo, pues no logró acreditar su experiencia.
En enero del 2015, Rocío Solís, viceministra administrativa del Ministerio de Educación Pública renunció a su cargo por motivos personales.
La primera de las salidas polémicas fue la de Daniel Soley, viceministro de la Presidencia y quien renunció luego de que hubiera ofrecido una embajada a la Procuradora de la República, Ana Lorena Brenes. Él dejó el cargo el 17 de enero.
El día 20 de enero de 2015, Isaac Castro dejó su cargo como viceministro de Economía para asumir como intendente de la Superintendencia General de Valores (SUGEVAL).
El 3 de febrero, Solís recibió un duro golpe al conocerse la renuncia de Celso Gamboa, su ministro de Seguridad quien ahora es Magistrado de la Sala III de la Corte Suprema de Justicia.
Diez días después, María Elena López renunció al cargo de Ministra de Salud.
En abril renunció la ministra de Ciencia y Tecnología, Gisella Kopper y el viceministro Allan Ruiz, por haber impulsado una nueva Ley de Radio y Televisión restrictiva para la libertad de expresión de los medios de comunicación.
También renunció el ministro de la Presidencia, Mélvin Jiménez por desgaste político y desacreditación entre todos los sectores, que ya no lo reconocían como un interlocutor válido para comunicarse con el Gobierno de Luis Guillermo Solís.
El 21 de abril, Wilhelm von Breymann se fue del Ministerio de Turismo.
Para el 1 de mayo, Gina Paniagua renunció a su cargo de viceministra de Agricultura y Ganadería, mientras que el día 12 renunciaron en conjunto la ministra de Cultura, Elizabeth Fonseca y los viceministros Alfredo Chavarría y Luis Carlos Amador, por el fracaso del Festival Internacional de las Artes.
Durante junio no hubo renuncias de funcionarios, pero para julio el día 7, renunció Cristina Ramírez como ministra de Justicia, dando pie a que Cecilia Sánchez pasara a ocupar su puesto.
El 28 de agosto, Carlos Rodríguez renunció a su puesto de viceministro de Justicia, y el 16 de octubre renunció Elena Quesada como viceministra de juventud.
La primer renuncia de un miembro del gabinete de Solís durante este 2016 fue la de Carlos Segnini, ministro de Obras Públicas y Transportes, también duramente cuestionado y desacreditado ante diversos sectores, especialmente la Asamblea Legislativa.
El 10 de marzo, el exdiputado José Joaquín Salazar renunció a su puesto de viceministro de Agricultura y Ganadería tras haber sido nombrado de forma ilegal.
Cinco días después, Victor Morales Mora renunció a su cargo de ministro de Trabajo, quien en un acto de nepotismo, nombró a su sobrina en el cargo de asistente de su despacho.
Para el 22 de junio, el viceministro de Transportes Sebastián Urbina fue despedido de su cargo por parte del Presidente, mediante un correo electrónico.
El 18 de julio, Guillermo Santana renunció al puesto de Presidente Ejecutivo de INCOFER, luego de ser cuestionado por recibir salario de la Universidad de Costa Rica y del Instituto de Ferrocarriles.
El día 20 de este mes, renunció el viceministro de Planificación, Luis Fallas, alegando alegando razones personales, mientras que ayer jueves, Lidiet Medina del INCOP renunció, luego de exponerse casos de acoso laboral a funcionarios de la institución.
Otras renuncias suscitadas en el actual Gobierno incluyen la de Miguel Sancho, quien quedó fuera del Concejo de la Persona Joven a tan solo 24 horas de haber sido designado en ese cargo, por supuestamente haber mentido sobre sus atestados.
También José Pablo Umaña renunció a la Compañía Nacional de Teatro, luego de que le prohibieran impartir lecciones en una universidad en horario laboral.
El asesor presidencial Iván Barrantes, presentó su renuncia luego de la polémica por haber recibido pagos por 111 millones de colones por su trabajo en la campaña electoral del 2014.
Margarita Penón renunció como representante de Costa Rica ante el BCIE, a dos meses de haber sido nombrada en el cargo.
Fernando Naranjo presentó su renuncia al cargo de Gerente del Banco Nacional, días después de que la Contraloría General de la República hiciera público un informe donde afirmaba que los trabajadores de esa entidad bancaria recibieron durante la gestión de Naranjo, 2283 millones de colones en incentivos salariales.
Ronald Solís dejó su puesto de Presidente del Banco de Costa Rica “por razones de tiempo”, sin embargo Solís era investigado por nombramientos irregulares.
Gerald Calderón, presidente ejecutivo del Instituto Nacional de Fomento Cooperativo (INFOCOOP) fue separado de la Junta Administrativa el 10 de abril, luego de una investigación realizada por el Consejo Nacional de Cooperativas (CONACOOP) por el supuesto tráfico de influencias en su beneficio.
También renunció Julia Ardón, coordinadora de las redes sociales de Casa Presidencial luego de verse envuelta en una polémica por dar comentarios personales en la red Twitter, consideradas ofensivas por la Iglesia Católica.
