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Sergio Capón alerta: tipo de cambio y falta de talento golpean la competitividad de Costa Rica

» El presidente de la Cámara de Industrias advierte que la apreciación del colón ya está provocando despidos, cierres y pérdida de competitividad.

» Mientras las empresas enfrentan dificultades para encontrar personal con las habilidades requeridas.

Fotografía de John Guccione.

San José, 06 sep (elmundo.cr) – El sector empresarial costarricense enfrenta una combinación de factores que amenaza su competitividad y que, según Sergio Capón, presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR), ya está teniendo consecuencias concretas sobre las empresas y el empleo.

Capón señala al tipo de cambio como el principal golpe que recibe actualmente el sector productivo, particularmente las empresas exportadoras. La fuerte apreciación del colón frente al dólar durante los primeros meses de 2026 redujo los ingresos que reciben en moneda nacional las compañías que venden sus productos en el exterior.

“El tipo de cambio ha sido devastador, especialmente para el sector exportador”, afirmó Capón.

El empresario explicó el impacto con un ejemplo: una exportación de $1.000 que anteriormente representaba unos ¢500.000 ahora genera alrededor de ¢450.000, mientras buena parte de las obligaciones de las empresas continúa denominada en colones.

De acuerdo con Capón, el problema dejó de afectar únicamente a determinados sectores y ahora es transversal. Incluso pequeñas empresas que anteriormente no identificaban el tipo de cambio como su principal problema de competitividad ahora lo colocan entre sus mayores preocupaciones.

“Ya están despidiendo gente”

El presidente de la CICR advierte que las consecuencias ya no son una amenaza futura.

“Ya están despidiendo gente”, aseguró Capón, al señalar que una encuesta reciente de la Cámara evidencia efectos sobre el empleo.

Según explicó, las empresas también están tomando decisiones menos visibles, como no reponer puestos que quedan vacantes por jubilaciones o renuncias. A esto se suman anuncios de cierres, despidos y reducciones en los compromisos de empleo.

Capón compara la situación con un grupo de ligas que se rompen una por una: no necesariamente existe un único momento de quiebre, sino una acumulación progresiva de empresas y empleos que dejan de sostenerse.

La otra alerta: el talento humano

El tipo de cambio no es el único factor que preocupa a los industriales. Capón también advierte sobre un deterioro en las capacidades con las que los jóvenes llegan al mercado laboral.

Según el presidente de la Cámara, durante décadas el talento costarricense fue uno de los principales atractivos para la inversión extranjera. Sin embargo, las empresas ahora reportan deficiencias en habilidades básicas.

“Las empresas nos empiezan a decir que el talento que está llegando, sobre todo en jóvenes, es deficiente”, señaló.

Entre las principales dificultades mencionó las destrezas de lectura y matemáticas. A esto se suma una menor disponibilidad de trabajadores debido al cambio demográfico y a la reducción de la fuerza laboral.

Capón también llamó la atención sobre la menor participación femenina en el mercado laboral. Según los datos incluidos en la entrevista, durante el primer trimestre de 2026 había 45.229 mujeres empleadas menos que en el mismo periodo de 2025, mientras la participación laboral femenina se ubicó en 41,6%.

Infraestructura: costos que restan competitividad

Otro de los problemas señalados por el dirigente empresarial es el rezago en infraestructura.

Capón sostiene que las deficiencias viales incrementan los costos de distribución de las empresas. Puso como ejemplo que un camión que anteriormente podía realizar tres entregas ahora puede hacer solamente una debido a los tiempos y costos asociados a la congestión.

El problema también alcanza a los puertos. Para la industria manufacturera, explicó, el movimiento de materias primas importadas y productos terminados exportados hace que la infraestructura portuaria sea fundamental.

Uno de los puntos críticos es el puerto de Caldera, cuyas limitaciones, según Capón, representan una pérdida de competitividad para las empresas. Aunque destacó la licitación para su ampliación, cuestionó que las nuevas capacidades no estarán disponibles sino hasta 2031.

Capón cuestiona la respuesta al fortalecimiento del colón

El presidente de la CICR también cuestionó el argumento de que Costa Rica es “víctima de su propio éxito” debido al ingreso de dólares generado por el turismo y las exportaciones.

“Si aceptamos eso como la única realidad de lo que pasa quiere decir que la única solución es que seamos víctimas de nuestro fracaso”, afirmó.

A su juicio, la respuesta requiere coordinación entre distintas instituciones y políticas públicas. Capón considera que no existe una única medida capaz de solucionar el problema y pidió una visión más amplia de la economía y el crecimiento.

También cuestionó la política monetaria y señaló que el Banco Central debe considerar no solamente el cumplimiento de sus objetivos específicos, sino el impacto de sus decisiones sobre la actividad económica y empresarial.

Una competitividad bajo presión

Para Capón, Costa Rica está perdiendo algunos de los elementos que históricamente han hecho atractivo al país para la inversión: talento humano, infraestructura y condiciones favorables para hacer negocios.

A estos factores se suman las tensiones sociales y políticas, que, según el empresario, tampoco contribuyen a fortalecer el clima de inversión.

“Estas tensiones que estamos viviendo ciertamente no ayudan”, sostuvo.

El presidente de la Cámara de Industrias insiste en que la competitividad no depende de un solo factor. Tipo de cambio, talento, infraestructura, seguridad jurídica, educación y participación laboral forman parte de un mismo desafío: evitar que las empresas costarricenses pierdan capacidad para producir, invertir y generar empleo.

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