
Redacción, 25 feb (elmundo.cr)- La cirugía de separación a la que se sometieron los siameses Samuel y Ezequiel el sábado constituye la intervención más complicada realizada por especialistas del Hospital Nacional de Niños.
Los infantes nacieron, en diciembre del 2015, con sus cabezas unidas.
La cirugía fue realizada por varios equipos del Hospital, compuestos por neurocirujanos, cirujanos reconstructivos, anestesiólogos, enfermeras y todos los servicios de apoyo tales como laboratorio, banco de sangre, farmacia, entre otros.
La cirugía comenzó el viernes a las 7:30 de la mañana y concluyó hoy a las 2 de la mañana aproximadamente.
Para la doctora Olga Arguedas, directora del Hospital Nacional de Niños, esta intervención quirúrgica marca un hito en la historia de la medicina costarricense. “Es un acto heroico”.
La funcionaria destacó que esta cirugía no se hubiera podido efectuar sin el respaldo de una institución como la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), que ofreció todo el apoyo para mejorar la calidad de vida de estos menores.
Igual criterio expresaron los doctores Jaime Cortés Ojeda, Juan Luis Segura Valverde y Cinthya Mora Mesén, jefes del departamento de Cirugía, Neurocirugía y Cirugía Plástica y Reconstructiva, respectivamente, de ese centro hospitalario.
Estos cirujanos formaron parte de los equipos que participaron en esta intervención quirúrgica que por primera vez se realiza en territorio costarricense.
Aunque los médicos sabían que la cirugía era extremadamente difícil, se atrevieron a efectuarle para mejorar las condiciones de vida de esas dos criaturas. “Estos niños tienen también derecho a tener un mañana”, sentenció el doctor Cortés Ojeda.
Por su parte, el doctor Segura Valverde dijo que hubiera sido una injusticia no ofrecerles esta opción a pesar de los riesgos y de la dificultad técnica que tenía la separación, pues incluso en unas de las consultas efectuadas a un experto estadounidense en este tipo de intervenciones quirúrgicas destacó la complejidad de esa cirugía.
Durante las 20 horas de labor quirúrgica, los especialistas tuvieron que afrontar muchos momentos difíciles, pero uno de los más duros fue cuando uno de los menores perdió sus signos vitales, pero la rápida intervención de los médicos permitió que el niño superara la crisis.
Otras de las dificultades que se tuvieron que vencer fueron los constantes sangrados que sufrieron y las grandes cantidades de ese líquido vital que se requirieron. Precisamente, el Banco de Sangre del hospital, se organizó previamente y el jueves anterior, hizo una campaña interna en la que participaron 29 donantes, todos funcionarios y funcionarias del hospital pediátrico.
El doctor Juan Luis Segura Valverde destacó que parte de la complejidad de la cirugía estribó en que tuvieron que efectuar una reconstrucción vascular cerebral y eso ameritó el uso de equipo de última generación que tiene disponible el Hospital Nacional de Niños.
La separación se efectuó pasada la medianoche y a partir de ese momento, cada equipo de cirugía plástica y reconstructiva tomó a un niño y se continuó la cirugía en los dos quirófanos que se habían asignado previamente.
Una vez concluida esta fase, los dos niños fueron traslados a la Unidad de Cuidados Intensivos donde permanecen en la actualidad y donde estarán vigilados 24/7 por el equipo de intensivistas.
Los médicos no se atrevieron a decir cuántos días podría prolongarse su recuperación, sin embargo, afirmaron que sobrevendrá un largo camino quirúrgico para reconstruir las bóvedas craneales de cada menor y un proceso de rehabilitación muy intenso.
En la madrugada de este domingo, Samuel tuvo que someterse a otra intervención, debido a un sangrado que presentaba.