San José, 05 may (elmundo.cr) – El secretario general de Liberación Nacional, Miguel Guillén, cuestionó duramente el nombramiento del presidente de la República, Rodrigo Chaves, como ministro de la Presidencia y de Hacienda en la Administración Fernández Delgado.
Guillén aseguró que “no es continuidad: es subordinación política”.
“El gobierno de Laura Fernández Delgado inicia con el freno de mano puesto. El pueblo costarricense no reeligió a Rodrigo Chaves Robles: eligió a una nueva presidenta, con mandato propio, con responsabilidad propia”, aseguró.
Para Guillén, “diluir ese mandato desde el primer día, colocando al expresidente como eje operativo del gabinete, equivale a vaciar de contenido la decisión soberana de las urnas y a sustituir liderazgo por tutela”.
“En un país que ya viene tensionado por choques entre poderes, cuestionamientos institucionales y un estilo confrontativo desde el Ejecutivo, insistir en ese mismo esquema no es gobernar: es prolongar el conflicto”, sostuvo.
Guillén recalcó que “convertir al exmandatario en un “superministro” no ordena el gobierno, lo captura; no construye diálogo, lo cancela; no abre una nueva etapa, la clausura antes de empezar”.
“Es una mala señal —y una peor decisión— para la vida republicana de Costa Rica: porque cuando el poder no se renueva, se repite; y cuando se repite sin límites, deja de servir al país para empezar a servirse a sí mismo”, concluyó.