San José, 29 may (elmundo.cr) – La combinación de un tipo de cambio apreciado y un creciente endeudamiento en dólares podría convertirse en una nueva amenaza para la estabilidad fiscal del país en los próximos años, según advirtió el excandidato presidencial del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), Juan Carlos Hidalgo.
Las declaraciones surgen luego de que proyecciones del Ministerio de Hacienda muestren un deterioro en el déficit financiero del Gobierno Central a partir de 2026. Según el escenario base de Hacienda, el déficit pasaría de un 3,4% del PIB en 2025 a un 4,4% en 2026, alcanzaría un 4,7% en 2027 y se mantendría por encima del 4% hasta 2031.
Para Hidalgo, estos datos evidencian las limitaciones de lo que denomina “jaguarnomics”, término utilizado para referirse a la estrategia económica impulsada durante la actual administración.
“La apreciación artificial e inducida del tipo de cambio —cuyo propósito es dar una falsa ilusión de prosperidad vía consumo— ha desacelerado a los sectores más dinámicos de la economía y deprimido la recaudación tributaria, lo cual nos dirige nuevamente a una crisis fiscal”, afirmó.
El exaspirante presidencial sostiene que la reducción del precio del dólar ha beneficiado el consumo de bienes importados y ha generado una sensación de mayor poder adquisitivo, pero al mismo tiempo ha afectado la competitividad de actividades generadoras de divisas, como las exportaciones y el turismo, sectores que considera fundamentales para el crecimiento económico y la generación de ingresos tributarios.

Riesgo por deuda en dólares
Hidalgo también cuestionó el aumento de la deuda pública denominada en moneda extranjera durante los últimos años.
Según su análisis, el Gobierno ha incrementado significativamente sus obligaciones en dólares, lo que crea una vulnerabilidad adicional para las finanzas públicas.
“Pero el Gobierno se ha endeudado brutalmente en dólares en los últimos cuatro años y cualquier normalización del tipo de cambio dispararía la deuda pública como porcentaje del PIB. Es decir, también nos acercaría a una crisis fiscal”, señaló.
La preocupación radica en que una eventual depreciación del colón elevaría automáticamente el valor en moneda local de la deuda externa, incrementando los indicadores de endeudamiento y presionando las cuentas fiscales.
Déficit volvería a ampliarse
El gráfico elaborado con base en proyecciones del Ministerio de Hacienda muestra que, tras la reducción observada entre 2021 y 2025, el déficit financiero retomaría una tendencia de deterioro a partir de 2026.
Las estimaciones oficiales prevén déficits de 4,4% del PIB en 2026, 4,7% en 2027, 4,5% en 2028, 4,4% en 2029, 4,3% en 2030 y 4,1% en 2031.
Para Hidalgo, estas cifras reflejan las consecuencias de una política económica que, a su juicio, privilegió resultados de corto plazo sobre la sostenibilidad de largo plazo.
“Las consecuencias del populismo”, concluyó.
El debate sobre el comportamiento del tipo de cambio y sus efectos sobre la producción, la competitividad y las finanzas públicas ha cobrado fuerza en los últimos meses, especialmente entre exportadores, empresarios turísticos y economistas que advierten sobre los riesgos de una moneda excesivamente apreciada para una economía altamente dependiente de la generación de divisas.