San José, 28 abr (elmundo.cr) – Costa Rica enfrentará el inicio de la administración de Laura Fernández en un entorno económico exigente, marcado por factores internacionales adversos y desequilibrios internos que podrían limitar el crecimiento y la generación de empleo, según advirtió el economista y expresidente del Banco Central, Rodrigo Cubero.
Durante una conferencia en la Universidad Fidélitas, Cubero destacó que el contexto global ha cambiado drásticamente. El giro hacia el proteccionismo en Estados Unidos, caracterizado por el uso de aranceles, incentivos para la repatriación de empresas y restricciones migratorias, ha introducido incertidumbre en el comercio y los flujos de inversión.
A este escenario se suma el impacto del conflicto en Medio Oriente, el cual ha presionado al alza los precios del petróleo y el gas, encareciendo los costos de producción y transporte a nivel global.
Según el experto, este shock ha limitado el margen de maniobra de los bancos centrales para reducir las tasas de interés, afectando el crédito, el consumo y la inversión.
Crecimiento desigual y retos internos
Para Costa Rica, Cubero prevé un crecimiento positivo pero moderado, con una marcada brecha entre sectores. “El dinamismo continuará concentrado en las zonas francas, especialmente en manufactura avanzada como dispositivos médicos, mientras que el resto de la economía crecerá a un ritmo menor”, explicó.
Esta dualidad, según el economista, refleja una economía donde el sector externo impulsa el crecimiento, pero la demanda interna se mantiene débil, lo que restringe la inclusión económica.
Sobre la apreciación del colón, Cubero señaló que ha sido resultado de una abundancia de divisas y una política monetaria restrictiva, lo que ha encarecido al país y afectado sectores como el turismo, la agricultura y los servicios. De cara a los próximos años, considera que el tipo de cambio podría estabilizarse, aunque advirtió que seguirán presentes fuerzas que presionan a la baja.
Riesgos estructurales
El expresidente del Banco Central alertó sobre riesgos específicos, como la posibilidad de nuevos aranceles estadounidenses a los dispositivos médicos, uno de los principales motores de exportación del país. Asimismo, señaló que presiones internas para debilitar la regla fiscal podrían comprometer la confianza y el acceso a financiamiento externo.
Por su parte, Hannia Ramírez, subdirectora de Economía de la Universidad Fidélitas, enfatizó que “el análisis evidencia que el país inicia una nueva administración en un entorno complejo, donde será fundamental sostener la estabilidad macroeconómica y avanzar en competitividad para que el crecimiento llegue a más sectores”.
Cubero concluyó que el desempeño económico del país en el bienio 2026-2027 dependerá de la capacidad del nuevo gobierno para manejar estos riesgos externos, preservar la estabilidad macroeconómica y atender los desafíos estructurales pendientes, tales como el déficit de infraestructura, los costos de producción y la inseguridad.