San José, 28 abr (elmundo.cr) – El presidente de la Asamblea Legislativa, Rodrigo Arias, la emprendió contra los diputados oficialistas porque este martes la falta de quórum no les permitió sesionar y cerrar el periodo legislativo.
Arias señaló que “yo tenía preparado un mensaje para dar hoy después de que concluyéramos la sesión. Nunca me imaginé que no iba a poderlo dar por la actitud de no conformar quórum por parte de algunos diputados y diputadas y realmente lo lamento muchísimo”.
“Hace cuatro años iniciamos con esperanza y voluntad nuestra labor y esperaba que hoy pudiéramos concluir ese trabajo con buenas noticias para las y los costarricenses. La presidenta electa, doña Laura Fernández, vino a la Asamblea a pedir la aprobación del crédito para el tren eléctrico y esta Asamblea estaba en toda disposición de aprobarlo. ¿Quién iba a decir que fue el propio oficialismo, el propio gobierno de la presidenta electa los que impedirían el avance de uno de sus propios proyectos?”, agregó.
Arias recalcó que “le pido perdón al pueblo de Costa Rica porque por las decisiones políticas del oficialismo la Asamblea no pudo concluir aprobando lo que este pueblo se merece. Hoy no es una hora cualquiera, hoy es una hora que se va a recordar en el juicio de nuestra historia”.
“Durante estos cuatro años sobre este Congreso se descargó una ofensiva persistente de descrédito. Se quiso instalar en la conciencia nacional la idea de que el Parlamento era un obstáculo, una institución inútil, un recinto incapaz de responder a las necesidades del país. Sin embargo la realidad se impone con la elocuencia sobria de los hechos. Esta Asamblea Legislativa le cumplió a Costa Rica, le cumplió con trabajo, con perseverancia y con resultados”, sostuvo.
El presidente del Congreso insistió en que “le cumplimos al país en lo institucional y en lo fiscal. (…) Le cumplimos a Costa Rica en el frente más urgente de la inseguridad ciudadana y la lucha contra el crimen organizado. Cuando el país demandó respuestas, este Parlamento respondió”.
“Este Congreso fue en muchos momentos un cortafuegos, fue una línea de contención frente a quienes por acción o por omisión o por discursos pretendían erosionar la institucionalidad democrática de Costa Rica”, manifestó.
Arias recalcó que “este freno al autoritarismo y a la tentación de concentrar el poder también forma parte del legado de este cuatrienio al Legislativo. Defendimos principios, preservamos esa arquitectura que le ha permitido a Costa Rica vivir en paz y construir un prestigio democrático que no fue heredado gratuitamente, sino ganado por generaciones enteras con sacrificio, civismo y responsabilidad”.
“Debió haber un mayor diálogo firme y fecundo entre los poderes de la República. Hubo conductas, inclusive algunas también propias de esta Asamblea, que dificultaron a veces los acuerdos y aumentaron la frustración ciudadana que no debemos desoír. Con razón el pueblo costarricense reclama que el mandato de servir esté por encima de la vanidad y el cálculo coyuntural”, comentó.
Arias enfatizó que “hoy esta barca llega a puerto, llega golpeada, llega herida por los últimos acontecimientos que hemos vivido entre ayer y hoy. Llega con muchas peripecias, pero no vencida. Llega con el sentimiento del deber cumplido. Llega sobre todo con la honra de haber resistido sin renunciar al rumbo”.
“Esta es la satisfacción serena de quienes, habiendo navegado entre la tempestad, podemos hoy mirar a Costa Rica de frente y decirle con humildad y con firmeza, que no le fallamos cuando más lo necesitaba”, concluyó.