San José, 18 ago (elmundo.cr) – El rector de la Universidad de Costa Rica (UCR), Gustavo Gutiérrez, desmintió rotundamente las informaciones que circulan sobre supuestos salarios de 10 millones de colones entre el personal de la universidad.
Durante una conferencia de prensa, Gutiérrez aclaró que los datos que se han estado difundiendo son incorrectos y que incluyen personas fallecidas, jubiladas y pagos retroactivos.
“Eso es totalmente falso. Anda circulando información errónea respecto a los salarios en la UCR. En esos datos aparecen personas fallecidas, jubiladas y salarios retroactivos, particularmente de unos médicos a quienes se les debían seis o siete meses, lo cual obviamente resultó en un monto muy alto”, explicó Gutiérrez.
El rector reconoció que, al inicio de su gestión, hubo problemas significativos con el sistema de pagos en la universidad, lo que llevó a la existencia de salarios que consideró “injustificadamente altos”. Sin embargo, señaló que muchos de estos casos ya han sido corregidos, y actualmente solo quedan entre siete u ocho personas con salarios elevados, que rondan los 8,3 millones de colones, y no los 10 millones como se ha afirmado.
“Afortunadamente, muchas de esas personas se han jubilado, y no es cierto que haya salarios de 10 millones. Los que quedan son alrededor de 8,3 millones, lo cual, aunque sigue siendo alto, es un tema que he reconocido desde el primer día de mi gestión”, dijo.
Gutiérrez también mencionó que se han tomado medidas para contener los salarios en la UCR, incluyendo la congelación de aumentos salariales, la eliminación de anualidades y escalafones, y otros rubros que existían en el pasado.
Fuga de cerebros: un problema creciente
Además de abordar los salarios, el rector expresó su preocupación por la creciente fuga de cerebros que afecta a la UCR. Según Gutiérrez, los bajos salarios de ingreso están llevando a académicos de alto nivel a buscar mejores oportunidades en el extranjero.
“El problema serio que tenemos es el salario del primer ingreso, que es tan bajo que está llevando a personas altamente capacitadas a buscar mejores oportunidades en el exterior”, advirtió.
Citando el caso de Gustavo Barbosa, un doctor en economía formado en Estados Unidos, Gutiérrez relató cómo el académico decidió regresar a Loyola University, que le ofrecía un salario 4,6 veces mayor que el de la UCR.
“Esto es algo que debemos atender urgentemente, ya que nos está llevando a una fuga de cerebros que podría afectar gravemente el futuro de nuestra institución”, concluyó.