San José, 04 ago (elmundo.cr) – Sentado solo en un salón del Balcón Verde, el candidato presidencial, Álvaro Ramos, la emprendió contra varios dirigentes liberacionistas a los que acusa de organizar un sabotaje contra su campaña.
El exdiputado Antonio Álvarez Desanti, el exalcalde de San Ramón, Nixon Ureña, el exalcalde de San José, Johnny Araya, y el alcalde de Alajuela, Roberto Thompson, fueron los mencionados por Ramos durante la conferencia de prensa a la que convocó para dar a conocer “la verdad” sobre San Ramón y los verdaderos enemigos de la nueva Liberación.
A Álvarez Desanti le cuestionó por enviarle una carta al presidente del PLN, Ricardo Sancho, donde les solicita que intervenga ante Ramos para que no imponga a Miguel Guillén como candidato a diputado por San Ramón. Esto con el fin de que se pueda realizar la Asamblea Cantonal de San Ramón. Además dejó claro que no recibirá en su campaña dinero de Álvarez Desanti. Ramos aseguró que lo dicho en la carta son declaraciones temerarias y falsas.
Mientras que a Thompson lo tachó de ser “el protector político” de Ureña, y no colaborar para solucionar el problema con los asambleístas ramonenses. Por otro lado insinuó que Ureña bloquea la Asamblea Cantonal de San Ramón porque quería ser candidato a diputado, por lo que se opone a la designación de Miguel Guillén.
En el caso de Araya, lo mencionó al insistir que no hizo caso de apartarse del partido cuando tomaron la decisión que las antiguas dirigencias no podían seguir participando.
De igual forma reconoció que viejas dirigencias como la de Francisco Nicolás en Puntarenas son diferentes, porque el diputado no habla mal de su campaña y está trabajando la provincia; mientras que defendió a Óscar Arias, Rodrigo Arias y José María Figueres porque se han mantenido alejados de la campaña.