San José, 18 ago (elmundo.cr) – En Los Santos, el manejo de los residuos del beneficiado del café cobra nueva relevancia con el inicio de un proyecto que busca transformar la pulpa y las aguas mieles en energía limpia y abono orgánico para la actividad cafetalera.
Para hacerlo posible, Coopesantos R.L. y Coopetarrazú trabajan junto con Bioconversión, empresa hermana de Biomatec y Microignea, compañías tecnológicas nacionales que aportan conocimiento e innovación.
La alianza combina experiencia energética, operación cafetalera y tecnología aplicada para convertir materiales que representan un reto ambiental en recursos de valor para la región.
Coopesantos R.L. participa como aliado estratégico en la evaluación del componente energético, el análisis de alternativas de interconexión y la integración del proyecto al sistema eléctrico. Además, la iniciativa permitiría fortalecer su matriz eléctrica, que actualmente se complementa con generación hídrica, solar y eólica.
Una solución tecnológica para los residuos del café
La iniciativa se presenta como única en el mundo dentro del sector cafetalero, al integrar los procesos de biodigestión y gasificación en una misma solución tecnológica.
De esta forma, una parte de la pulpa se aprovechará para generar energía, mientras otra continuará transformándose en abono orgánico para beneficio de los productores asociados.
“El objetivo principal es dar valor agregado energético y como fertilizante a la pulpa de café y a las aguas mieles, utilizándolas como insumos en un proceso tecnológico que nos permitirá convertirlas en energía y biofertilizantes y generar beneficios tanto ambientales como económicos para la comunidad”, explicó Marco Chaves, gerente general de Bioconversión.
Planta tendrá capacidad de hasta 2 megavatios
La planta tendrá una capacidad de generación de hasta 2 megavatios (MW) y abastecerá los procesos industriales de Coopetarrazú durante la cosecha.
Durante ese periodo, la demanda de la cooperativa alcanza aproximadamente 1 MW de potencia.
Una vez finalizada la temporada de cosecha, la energía excedente podría incorporarse a la red de Coopesantos R.L. y aportar cerca de 1 millón de kilovatios hora al mes.
Según las estimaciones del proyecto, esta cantidad sería suficiente para abastecer aproximadamente 7.142 hogares, tomando como referencia un consumo promedio de 140 kWh mensuales.
Al generarse dentro de la misma red de Coopesantos R.L., la electricidad también podría representar una oportunidad para reducir costos asociados a la compra de energía.
Aprovecharán hasta 20.000 toneladas de pulpa
Actualmente, Coopetarrazú genera alrededor de 30.000 toneladas de pulpa de café al año.
De ese volumen, el proyecto tiene el potencial de aprovechar hasta 20.000 toneladas, mientras que las 10.000 restantes continuarían destinándose a los proyectos de abono orgánico que la cooperativa ya desarrolla en beneficio de sus asociados.
Para Coopetarrazú, la iniciativa tiene además un componente ambiental estratégico, debido a que la pulpa representa cerca del 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a su proceso industrial.
La cooperativa ya transforma parte de este material en fertilizante orgánico que posteriormente regresa a las fincas de sus productores. Sin embargo, también identifica en la pulpa, las aguas de proceso y el mucílago un potencial para generar energía.
“Uno de nuestros objetivos es reducir esa huella de carbono y, al mismo tiempo, aprovechar mejor los subproductos del café. Buscamos transformarlos en una fuente energética que haga más eficientes los procesos industriales de la cooperativa”, explicó Jimmy Porras Barrantes, gerente de Innovación y Sostenibilidad de Coopetarrazú R.L.
Proyecto avanzará a una fase de 12 meses
Una vez superada la etapa piloto, se dará paso a una fase de 12 meses, durante la cual las organizaciones generarán la evidencia técnica, económica y ambiental necesaria para gestionar los recursos que permitan avanzar hacia la construcción e implementación del proyecto.
La iniciativa busca así convertir los residuos generados durante el procesamiento del café en nuevos recursos para la región, combinando generación de energía, producción de biofertilizantes y reducción del impacto ambiental de la actividad cafetalera.