San José, 23 abr (elmundo.cr) – En medio de la creciente preocupación por el cambio climático, un proyecto desarrollado por la empresa CMA, en Goicoechea, está mostrando resultados concretos: no solo compensa sus emisiones de carbono, sino que logra capturar hasta cinco veces más dióxido de carbono del que la compañía genera.
Se trata del Proyecto Narnia, un espacio de 10 hectáreas dedicado a la regeneración ambiental, que funciona como sumidero de carbono, protege el recurso hídrico de la zona y contribuye a la protección de la biodiversidad en una zona clave del Valle Central. Esta iniciativa es impulsada por la empresa tecnológica CMA, como parte de su estrategia de sostenibilidad y acción climática.
El proyecto fue adquirido en el 2012 y, desde el 2015, ha mantenido de forma ininterrumpida su condición de Carbono Neutro. Gracias a este compromiso, se han removido aproximadamente 420 toneladas de CO₂ de la atmósfera, lo que equivale a una compensación de cinco veces las emisiones generadas por las operaciones de CMA.
Este tipo de iniciativas cobra relevancia en el marco del día de la Tierra, al evidenciar que la acción climática puede trascender los compromisos teóricos y traducirse en resultados medibles. En este caso, el bosque en recuperación permite absorber más CO₂ del que se emite, convirtiendo la huella ambiental en un impacto positivo verificable.
Además de su aporte climático, el proyecto cumple un rol estratégico en la protección de la microcuenca del río Torres, un sistema natural clave para la calidad y disponibilidad de agua potable, que abastece aproximadamente al 31% del Gran Área Metropolitana.
Como parte de la restauración forestal, en el 2015 se sembraron más de 9.000 árboles de especies nativas gracias a una alianza con la Compañía Nacional de Fuerza y Luz, que brindó asistencia técnica y apoyo con material forestal endémico.
En paralelo, la zona forma parte de un corredor biológico cuya recuperación ha favorecido el retorno de fauna silvestre. En el área se han registrado avistamientos de mamíferos como puercoespines, zorros grises, coyotes y otros pequeños mamíferos, lo que evidencia una mayor conectividad ecológica. Asimismo, a la fecha se han identificado más de 125 especies de aves.
“Narnia es un ejemplo de cómo la tecnología puede contribuir directamente a la conservación del medio ambiente y al bienestar de las personas. La sostenibilidad no es un proyecto paralelo: es parte de cómo operamos y de cómo acompañamos al país hacia un futuro más resiliente.” Afirmó Irene Soto, gerente de Proyectos de Valor de Grupo CMA
Especialistas coinciden en que los sumideros de carbono naturales son una de las herramientas más efectivas para mitigar el cambio climático, especialmente cuando se combinan con esfuerzos de conservación hídrica y biodiversidad en entornos cercanos a las áreas urbanas.