Propuesta de crear una zona de tolerancia en Garabito abre debate sobre el modelo turístico de Costa Rica

San José, 27 jun (elmundo.cr) – La propuesta del alcalde de Garabito, Francisco González, de impulsar una discusión nacional sobre la creación de una zona de tolerancia para concentrar actividades relacionadas con la prostitución y el consumo de drogas ha generado un amplio debate entre autoridades locales y representantes del sector turístico sobre el modelo de desarrollo que debe seguir uno de los principales destinos de playa del país.

El jerarca sostiene que el objetivo no es promover estas actividades, sino ordenarlas para recuperar Playa Jacó como un espacio orientado al turismo familiar y reducir la criminalidad asociada a la prostitución y al narcotráfico.

“¿Por qué no proponer en nuestro plan regulador varias hectáreas donde se concentren esas actividades, donde podamos otorgar patentes 24 horas? Cuando hablo de las 70 hectáreas es porque revisé varias fincas bien ubicadas, que no están al otro lado de la montaña, sino que están bien ubicadas donde podemos diseñarlo como un condominio de uso mixto que permita patentes 24 horas y así trasladaríamos todo aquello que hoy se da frente a la playa en Jacó. De esta manera, dejemos la playa de Jacó para toda la familia”, explicó González.

El alcalde afirmó que la Municipalidad no pretende regular las drogas, una competencia que corresponde al Gobierno de la República y a la Asamblea Legislativa, sino abrir una discusión nacional sobre cómo enfrentar un fenómeno que, a su juicio, ningún país ha logrado erradicar.

“Pienso que de alguna manera podemos regular estas actividades que en el mundo no se han podido eliminar. Estas actividades, reguladas, podrían causar un impacto positivo y se podrían eliminar todas aquellas situaciones de delincuencia que hoy se dan a raíz de esas dos actividades, como estafas, asesinatos y secuestros”, manifestó.

En el país, la prostitución ejercida por personas adultas de manera voluntaria no constituye un delito. Sin embargo, la legislación sanciona el proxenetismo, la trata de personas y toda forma de explotación sexual, especialmente cuando involucra a menores de edad. En materia de drogas, el consumo personal no está penalizado, aunque sí lo están la producción y la comercialización de sustancias ilícitas.

Canatur rechaza la propuesta

La Cámara Nacional de Turismo (Canatur) manifestó su rechazo a cualquier iniciativa que promueva zonas de tolerancia vinculadas al turismo sexual, la prostitución asociada a la actividad turística o el consumo de drogas.

La organización afirmó que este tipo de planteamientos son incompatibles con el modelo turístico que Costa Rica ha construido durante décadas, sustentado en la sostenibilidad, la naturaleza, la seguridad, la convivencia familiar y el respeto por las comunidades.

El presidente de Canatur, Martí Jiménez, advirtió que el país no debe enviar mensajes que puedan afectar su posicionamiento internacional como destino turístico.

“Costa Rica no debe venderse como un destino asociado al turismo sexual ni al consumo de drogas. Nuestro país se ha posicionado ante el mundo por su riqueza natural, su biodiversidad, su paz, su sostenibilidad y su capacidad de ofrecer experiencias auténticas para familias, parejas, grupos, estudiantes, personas adultas mayores y visitantes de todas partes del mundo. Cualquier mensaje que se aparte de esa visión representa un riesgo para la reputación del destino y para el esfuerzo que miles de empresas turísticas realizan todos los días”, señaló.

Canatur reconoció que existen desafíos relacionados con la seguridad, el ordenamiento territorial, la salud pública y la explotación sexual comercial que deben ser enfrentados por el Estado, pero considera que la respuesta debe centrarse en fortalecer la seguridad ciudadana, combatir la trata de personas, prevenir la explotación sexual y aumentar la presencia institucional en los destinos turísticos, y no en establecer zonas que puedan interpretarse como una validación de estas actividades.

“El turismo debe generar oportunidades, empleo, desarrollo local y bienestar. Pero ese crecimiento debe estar sustentado en principios éticos. No todo beneficio económico es aceptable si compromete la dignidad de las personas, la seguridad de las comunidades o la reputación internacional de Costa Rica como destino turístico”, agregó Jiménez.

Empresario turístico cuestiona la iniciativa

El administrador hotelero Marco Soto también expresó preocupación por la propuesta del alcalde, al considerar que resulta incompatible con el posicionamiento internacional que Costa Rica ha construido durante décadas como destino de naturaleza, sostenibilidad y turismo familiar.

Soto sostuvo que la iniciativa va en dirección contraria a las decisiones adoptadas por varios destinos internacionales que, tras experimentar los efectos del turismo de excesos, hoy buscan limitar este tipo de actividades.

“Mientras en países marcadamente liberales muchas comunidades están diciendo ‘enough is enough’, pareciera que para el alcalde de Jacó el mensaje es más bien ‘enough is never enough'”, expresó.

El empresario cuestionó además que se plantee destinar un área de aproximadamente 70 hectáreas para concentrar estas actividades sin que se conozcan estudios técnicos, mecanismos de fiscalización o un plan detallado de implementación.

Asimismo, advirtió que el turismo sexual y el turismo familiar responden a perfiles de visitantes distintos y difícilmente compatibles dentro de un mismo destino.

“El turismo sexual espanta al turismo familiar”, concluyó.

Una tendencia contraria en destinos internacionales

El debate también ha puesto sobre la mesa la experiencia de otros destinos turísticos que durante años enfrentaron problemas asociados al turismo de excesos.

Ámsterdam, reconocida históricamente por sus políticas liberales hacia el cannabis y la prostitución, ha endurecido en los últimos años las restricciones para desalentar el turismo motivado por el consumo de drogas y el comportamiento antisocial.

Entre las medidas adoptadas figuran la prohibición del consumo de cannabis en espacios públicos del Distrito Rojo, la reducción de horarios para establecimientos y campañas internacionales dirigidas a disuadir a visitantes que buscan únicamente fiestas y excesos.

Barcelona ha reforzado el control sobre actividades que afectan la convivencia urbana, mientras que ciudades como Venecia, Dubrovnik e Ibiza han implementado medidas para reducir los efectos negativos del turismo masivo y privilegiar un visitante de mayor calidad y menor impacto sobre las comunidades.

El modelo turístico de Costa Rica

Costa Rica ha construido durante más de tres décadas una estrategia turística basada en la sostenibilidad, la biodiversidad y la autenticidad de sus experiencias.

Los principales segmentos que visitan el país corresponden al ecoturismo, turismo de naturaleza, aventura, bienestar, lujo, observación de aves, turismo científico, reuniones e incentivos, turismo de larga estancia y turismo familiar.

Especialistas del sector coinciden en que estos mercados valoran especialmente la seguridad, la tranquilidad, la protección del ambiente y la convivencia con las comunidades locales, atributos que han permitido al país diferenciarse de otros destinos internacionales.

Por ello, representantes del sector consideran que cualquier iniciativa que pueda asociar a Costa Rica con el turismo sexual o el consumo abierto de drogas podría afectar la reputación internacional del destino y debilitar el posicionamiento que el país ha consolidado durante décadas como referente mundial en turismo sostenible.

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