San José, 10 mar (elmundo.cr) – El pasado lunes, la presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica (FEUCR), Mariel Rojas Palma, tuvo la oportunidad de realizar una intervención en la sesión extraordinaria del Consejo Universitario, ante la reciente preocupación de los estudiantes por los escándalos mediáticos en la Rectoría.
“Se trata de servir y no servirse. Y en este momento, desde hace meses, Carlos Araya nos está avergonzando como universidad constantemente por servirse a él mismo. Es importante, ya va siendo hora, de que aprenda a servir”, aseguró Rojas.
Rojas afirmó que el estudiantado no debería asumir las consecuencias de las decisiones de la administración universitaria. “No tenemos por qué pagar con nuestros derechos, pagar con nuestra imagen como universidad, por la incompetencia y la irresponsabilidad de las personas que administran esta universidad”.
Además, Rojas señaló que son los estudiantes quienes han defendido históricamente el financiamiento de la universidad pública, por lo que cuestionó que las acciones de la administración terminen afectando la imagen institucional.
“No es de recibo que nosotras seamos las personas quienes defendemos el FEES, quienes defendemos un correcto financiamiento de la universidad pública, y que frente a esta defensa que los estudiantes nos esforzamos tanto en llevar a cabo, lo que hagan las autoridades universitarias es cada vez avergonzarnos más, cada vez responder de una peor manera”, expresó.
“Cómo es posible que ante cuestionamientos que tiene la universidad en este momento, las acciones que toma el rector es ocultarse, es no asistir a las sesiones, y como él bien dijo, sesiones de un órgano del que él mismo es parte, y él no viene, y no vino cuando se iba a hablar de eso, y es evidente para cualquier persona que en esa sesión se iba a hablar de eso, y decide no venir, y decide ausentarse nuevamente”, cuestionó.
Finalmente, Rojas afirmó que una persona que ocupa la administración de la universidad debe asumir su cargo con responsabilidad. “No es posible que una persona que administra esta universidad y que debería asumir ese puesto con responsabilidad, lo haga desde la cobardía, lo haga desde el silencio, y lo haga desde la ausencia”.