
Puntarenas, 19 may (elmundo.cr) – Las organizaciones del sector de la pesca artesanal de pequeña escala lanzan un llamado al presidente de la República, Rodrigo Chaves, con el objetivo de acceder a un mayor espacio de participación en las instancias oficiales de toma de decisiones que afectan a los trabajadores de la pesca de pequeña escala.
Esta petición se realizó desde la Red de Áreas Marinas de Pesca Responsable y Territorios Marinos de Vida.
Rolando Ramírez, cocoordinador de la Red que reúne más de 20 comunidades costero-marinas, explicó que uno de los mayores obstáculos que enfrentan los pescadores artesanales de pequeña escala y recolectores de moluscos consiste en que “durante muchos años las decisiones más importantes se han tomado desde San José y muy pocas veces se toma en cuenta la voz de quienes están en las zonas rurales”.
“No se nos conoce y las decisiones no se nos consultan, nosotros esperamos que con el cambio en el Poder Ejecutivo y Legislativo haya un escenario propicio para que se escuche el punto de vista de quienes día a día salen al mar en busca del sustento diario y sobre todo de las mujeres que aportan a lo largo de las cadenas de valor de las pesquerías. Esos insumos son muy valiosos para un diseño eficiente e implementación de las políticas públicas”, afirmó Ramírez.
En noviembre del año pasado se llevó a cabo el II Congreso Nacional de Pescadores (as) Artesanales y Molusqueras (os) de Pequeña Escala (http://coopesolidar.org/ii-congreso-de-nacional-de-pescadores-as-artesanales-molusqueros-as-de-pequena-escala-2021/) que reunió a 60 trabajadores de este segmento de la economía marina de las comunidades de Bribrí, Puerto Pochote, Puntarenas, Tarcoles, Isla Chira, Puerto Jiménez, Sierpe, Cahuita, Valle La Estrella, Barra del Colorado Sur, Barra del Colorado Norte, Playa Blanca, Chomes, Lepanto, Cabuya, Costa de Pájaros, Isla Venado, Boruca y San Juanillo, entre otros.
María Carrillo de la Asociación de Pescadores de Barra del Colorado (Limón) y cocoordinadora de la Red, indicó que en el caso de las mujeres que practican esta actividad productiva han pasado “desapercibidas” para muchos ministerios e instituciones autónomas.
Carrillo señaló que “a las mujeres peladoras de camarón, el Instituto Mixto de Ayuda Social no nos apoya. Ellos fueron (a Barra del Colorado), hicieron unos trámites, gastaron dinero, pero a la fecha no se ha dado nada”.
“No hay fuentes de empleo, no queremos las migajas del gobierno, pero se nos ha prohibido la pesca tradicional de camarón. Lo que queremos es trabajar, que bonito cuando se habla de fuentes de empleo, pero vivimos de un país que no genera las suficientes fuentes para todos. En oficinas se hacen los trabajos, pero muy pocas veces van a las comunidades para ver cómo viven las personas”, aseguró.
En la actualidad el sector de la pesca artesanal enfrenta varios desafíos como la lentitud y los entrabamientos para obtener las licencias de pesca con el fin de poder operar formalmente y, de ese modo, acceder a beneficios como la seguridad social u obtener créditos en el sistema bancario.
La gran mayoría de pescadores artesanales de pesca artesanal y recolección de moluscos se asientan en comunidades costeras a lo largo de los 1200 km con que cuentan el país en las provincias Guanacaste, Puntarenas y Limón, en donde la actividad de pesca representa una de las principales fuentes de empleos y generadoras de otros impactos indirectos en la demanda de insumos.