
San JosĆ©, 07 dic (elmundo.cr) āEste lunes la presidenta ejecutiva del Inamu y ministra de Condición de la Mujer, Patricia Mora,anunció su renuncia.
Mora explicó que presentó su renuncia “producto de la indignación y preocupación por la manera en que se han manejado en los Ćŗltimos dĆas asuntos de interĆ©s nacional y que para mĆ, como mujer polĆtica que ha sido integrante del Consejo de Gobierno, son absolutamente inaceptables”.
“En octubre pasado celebrĆ© como un hecho polĆtico relevante la instalación del espacio del diĆ”logo nacional. ParticipĆ© asĆ en las 12 sesiones realizadas, convencida de que era un ejercicio polĆtico noble y necesario. Porque el vivir en una sociedad cruzada por desigualdades profundas y por intereses diversos y contrapuestos, me ha convencido de que el esfuerzo por RECONOCER -en el amplio sentido que esta acción tiene- a quienes son, viven y piensan distinto, es el punto de partida para avanzar en la consecución del BIEN COMĆN”, agregó.
AdemĆ”s, aseguró que “el pasado miĆ©rcoles por la tarde, asistĆamos al acto formal de entrega al Primer Poder de la RepĆŗblica de los acuerdos logrados, despuĆ©s de largas horas de trabajo en las mesas de diĆ”logo. Conscientes de que dichos acuerdos eran modestos, pero entendiendo que se trataba de una puesta en comĆŗn que permitirĆa seguir abonando, una vez mĆ”s en nuestra historia, a lo que deseamos siga siendo la VĆA COSTARRICENSE.
“Y resulta que mientras diversos sectores estuvimos allĆ, entregando los acuerdos de diĆ”logo, desconocĆamos que don Carlos Alvarado y su equipo económico no solo ya habĆan tomado la importante decisión de iniciar las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), sino que esta ya habĆa sido comunicada al seƱor Director de la Nación, quien al dĆa siguiente a primera hora salió a anunciar al paĆs, en primicia, la decisión tomada”, aƱadió.
Mora comentó que “en la entrevista, o mĆ”s bien interrogatorio, al que sometió al seƱor Presidente de la RepĆŗblica, el editorialista no perdió oportunidad de advertirle a don Carlos sobre la inutilidad del esfuerzo de diĆ”logo nacional. Que no se trataba de seƱalar āvalores intangiblesā, le dijo. Que allĆ se estaba hablando āde plataā⦠Y que a Ć©l le costaba mucho entender āel festejo por la conversaciónā, que le parecĆa observar en el Presidente. Muestra inequĆvoca de desprecio por la lógica democrĆ”tica. ĀæPara quĆ© sentarse āa perder el tiempoā -estarĆa pensando-, cuando se tiene la posibilidad de acudir a mecanismos, a vocerĆas y a atajos mĆ”s expeditos y certeros?”.
“Es esa la voz de los sectores que no han tenido la lucidez de desprenderse de una pequeƱa porción de su comodidad privilegiada para contribuir a que quienes nada o poco tienen puedan vivir con un poco mĆ”s de dignidad. Pero no me detendrĆ© por ahora a describir ni las luces tan cortas ni la mezquindad tan grande con la que actĆŗan”, aseveró.
De igual manera, indicó que estĆ” “seƱalando un acto simbólico que da cuenta de la impertinente y vergonzosa intromisión de los grupos empresariales en el Ć”mbito soberano del Poder Ejecutivo. Estoy narrando un acto concreto que demuestra lo que hemos venido observando con enorme preocupación y que he denunciado en las sesiones del Consejo de Gobierno en reiteradas ocasiones: la prĆ”ctica recurrente de despreciar el valor de la representación democrĆ”tica, de imponer intereses corporativos en las decisiones de Estado, a espaldas de la población, intromisiones que se traducen en desigualdad, en privilegios para algunos y pobreza, violencia y exclusión para otros y otras”.
“Por mi parte, tras dos aƱos y medio de intensa labor en el Instituto Nacional de las Mujeres, reitero mi compromiso de seguir trabajando por los derechos humanos, por los derechos de las mujeres, una y mil veces ignorados y violentados, y por conseguir -aĆŗn en condiciones adversas como las actuales- que prevalezca la esperanza de que la polĆtica pueda hacerse sin temor a los desacuerdos, procurando plataformas mĆnimas de coincidencias, con la aspiración inconmovible de garantizar una base mĆnima de ciudadanĆa a todos los seres humanos que habitamos este territorio y sin aceptar ninguna clase de presión ajena al interĆ©s superior patrio”, concluyó.