San José, 19 nov (elmundo.cr) – El Parlamento Cívico Ambiental (PCA) emitió una alerta a la opinión pública, tanto nacional como internacional, sobre el aumento de la intimidación, acoso y vulneración de derechos que enfrentan los defensores del ambiente en Costa Rica.
“Hoy difundimos un manifiesto condenando la intimidación contra los defensores del ambiente en Costa Rica, respaldado por 38 organizaciones”, declaró Jorge Serendero, vocero del PCA. El manifiesto denuncia un “deterioro de la democracia y en particular de la democracia ambiental y el debilitamiento sistemático de la institucionalidad encargada de proteger el patrimonio natural de los costarricenses”.
El manifiesto señala varios puntos críticos:
- Regresión ambiental: Se denuncia una regresión ambiental sin precedentes, manifestada en recortes presupuestarios, el debilitamiento técnico del MINAE y del SINAC, y la concentración de poder discrecional que desplaza los criterios científicos y debilita la participación ciudadana.
- Judicialización abusiva: Se alerta sobre el uso creciente de procesos judiciales abusivos que buscan intimidar y agotar a quienes denuncian violaciones ambientales, configurando nuevas formas de censura y amenazas a la libertad de expresión.
- Violencia simbólica: Se mencionan actos de violencia simbólica, como la reciente valla en Puntarenas que declaró “non gratos” a dos ambientalistas, reflejo de un clima de intolerancia.
Ante esta situación, el PCA exige medidas inmediatas para proteger a los defensores ambientales, en cumplimiento del Acuerdo de Escazú y las obligaciones internacionales del Estado costarricense. Además, reitera su respaldo al proyecto de ley expediente 25.125, que busca impedir que el sistema judicial sea utilizado como herramienta de intimidación.
El PCA convoca a todos los sectores de la sociedad a rechazar cualquier forma de violencia contra quienes protegen los bienes comunes. El organismo enfatiza que “defender el ambiente no es delito, sino un deber ético y patriótico”, y que Costa Rica debe decidir si mantiene su liderazgo en democracia verde o permite que la intimidación erosione su legado.