
San José, 3 de ago (elmundo.cr) – La fiscal general del Partido Liberación Nacional, Michelle Chinchilla Calderón, pidió al Comité Político y al Directorio de la organización separarse de la posición del ingeniero Rolando Araya, sobre el uso del dióxido de cloro.
Araya Monge ha estado pidiendo a las autoridades de salud del país que se investigue el uso del dióxido de cloro para combatir el COVID-19. Por este recibió una orden sanitaria del Ministerio de Salud para que no se refiera al tema por ningún medio.
Según indicó Chinchilla en una carta dirigida a los órganos del partido, para “evitar daños evitables a la imagen del Partido” (sic), el PLN debe “separarse del discurso sobre el clorito de sodio que está promoviendo don Rolando Araya como parte de su agenda”.
Inicia la carta la fiscal Chinchilla indicando que “el motivo de esta comunicación es para hacerles la excitativa de que el Directorio Político emita un pronunciamiento de distanciamiento del Partido Liberación Nacional, como institución política, de las posiciones personales y políticas que el señor Rolando Araya Monge ha venido defendiendo, durante los últimos meses, acerca del uso del clorito de sodio como opción para curar el COVID-19”.
“Aclaro que esta proposición no es sinónimo de pretender silenciar a don Rolando Araya, su libertad de expresión se respeta como derecho constitucional inquebrantable. El tiene todo el derecho de expresar su opinión sobre los temas que desee y nadie, ni el Estado, ni el Gobierno, ni ninguna institución o persona, tienen la facultad de coartar su libertad de opinión”, aclaró Chinchilla Calderón.
Continúa la fiscal explicando que “la excitativa que deseo plantearles es que extrapolen y prevean posibles escenarios sobre las eventuales consecuencias negativas que Liberación Nacional puede absorber, si no se aclara a tiempo que estas posiciones corresponden a la agenda personal de Rolando Araya y no representan al Partido”.
“Recordemos que la imagen de nuestro querido Partido es fácilmente permeable por cualquier externalidad negativa, con razón o sin razón, que se genere alrededor de sus miembros, reconocidos ante la opinión pública, como figuras políticas como lo es el muy respetado Ingeniero Araya. Quien gracias a su prolija trayectoria en la función pública y su respetable carrera académica se ha posicionado como una autoridad política del escenario nacional y quien además ostenta una silla vitalicia en el Directorio Político, gracias a su carácter de excandidato presidencial”, continúa Chinchilla Calderón.
Según la fiscal verdiblanca, “prospectivamente, si el partido guarda silencio, uno de los escenarios posibles es que, si surge algún caso médico peligroso, en el que se relacione el uso del clorito de sodio con las recomendaciones del señor Araya de su uso como medicina, Liberación Nacional absorberá inmediatamente todas las externalidades negativas que un escenario así puede desarrollar y endosar”.
“Indistintamente de si el ingeniero Araya tiene o no razón, discutir eso no es el objetivo de esta solicitud, hasta el momento cuenta con: una orden sanitaria por parte del Ministerio de Salud (misma que no va a acatar, según sus declaraciones en medios); una demanda por parte de la Fiscalía del Colegio de Médicos; la desaprobación y desautorización para recomendar fórmulas como medicamento por parte del Colegio de Ingenieros Químicos y Profesionales afines; y una denuncia ante el Organismo de Investigación Judicial y ante el Ministerio de Salud por parte de un oyente del programa Cubases Tiernos del 06 de abril del 2020”, defiende Chinchilla Calderón.
“La preocupación mía, como fiscal de Liberación Nacional, es que el interés superior de los órganos jerárquicos debe ser evitar daños evitables a la imagen del partido. Alguien debe pensar en el Partido como institución que merece decisiones que no atenten contra su credibilidad, sus deberes, y su sostenimiento en el espacio público; por ello les insto a separarse del discurso sobre el clorito de sodio que está promoviendo don Rolando Araya como parte de su agenda”, finaliza la misiva de la fiscal liberacionista.