Redacción, 9 dic (elmundo.cr)- “Yo aislé a Costa Rica de la violencia centroamericana”, manifestó Óscar Arias, a horas de cumplirse 30 años desde que ganara el Nobel de la Paz, por implementar el conocido Plan de Paz para la región, en 1987.
Aquel 10 de diciembre, el comité Nobel afirmaría que Arias había hecho “una importante contribución al posible retorno de la estabilidad y de la paz a una región largamente afectada por conflictos y guerras civiles”.
El conocido Proceso de Paz constituyó una serie de negociaciones diplomáticas y políticas impulsadas por Costa Rica, que llevaron al final de las guerras civiles en El Salvador, Nicaragua y Guatemala.
El mismo inició con la firma de el Acuerdo de Esquipulas en la ciudad guatemalteca del mismo nombre, y logró la pacificación de la región.
“Después del Plan de Paz, a nuestro país lo levantó la inversión extranjera, la llegada de alta tecnología, y el turismo, que creció como la espuma”, recuerda el exmandatario.
Durante los años 70 y 80, Costa Rica fue el único país de Centroamérica que no se encontraba en una situación de violencia, además de que no contaba con fuerzas armadas desde 1949, ni había tenido golpes de estado o interrupciones del orden constitucional desde 1948.