San José, 27 jul (elmundo.cr) – La diputada de Liberación Nacional, Diana Murillo, repudió las manifestaciones del ministro de Presidencia, Rodrigo Chaves, durante la conmemoración de la Anexión del Partido de Nicoya a Costa Rica.
Murillo señaló que “la democracia no es un espectáculo, es nuestro escudo de protección”.
“Quiero dejar constancia en actas, mi rechazo y mi repudio total a las manifestaciones emitidas por un expresidente de la República, el pasado 25 de julio. Durante las celebraciones de la Anexión del Partido de Nicoya”, manifestó.
La liberacionista insistió en que “en un marco tan solemne de celebración, nos regalaron una escena que debería avergonzarnos a todos. Y es que en tono burlesco se lanzaron dos preguntas ¿Les da miedo una dictadura? ¿Les da miedo el cierre del Poder Judicial? Yo no sé a ustedes, pero a mí sí me da miedo perder nuestra democracia, a mí sí me da miedo perder nuestra libertad, y no podemos permitir que de forma burlesca se tomen estos temas a la ligera”.
“Esto no es una anécdota política, no podemos reírnos, este realmente es un ataque frontal, es una irresponsabilidad usar un podio para hacer mofa del miedo a una dictadura, y lo peor aún, hacerlo tan solo 24 horas después de que el OIJ y la Fiscalía lograran una hazaña histórica atrapando a un criminal que había sido detenido hace cuatro años”, indicó.
Murillo comentó que “debemos ser claros. ¿Qué significa una dictadura? Tal vez no hemos pensado en eso. Significa la pérdida de nuestra libertad de expresión, la pérdida de nuestra libertad de tránsito, la pérdida de la libertad de organizarnos, de decir lo que queramos, de andar libremente por la calle, de tener nuestra propiedad privada asegurada. Eso es lo que nos significa todas estas instituciones que hoy están siendo atacadas”.
“Todas las instituciones pueden ser mejoradas, pero eso no significa que debamos atacarlas y desaparecerlas, sino unirnos todos para hacerlas más eficientes. La democracia no siempre cae con un golpe de Estado ruinoso y violento. No siempre cae usando las armas. La democracia muere muchas veces, poco a poco, de forma silenciosa, no necesariamente con la fuerza. Muchas veces muere cuando se normaliza el insulto. Muere cuando se le dice al pueblo que las instituciones fiscalizadoras son sus enemigas, que ya no sirven para nada. Las convierten en sus enemigas”, sostuvo.
Murillo agregó que “muere cuando se ataca la prensa. Muere cuando atacamos los centros educativos. Muere cuando se atacan los entes de control. Y muere cuando se nos intenta convencer de que el sistema de pesos y contrapesos no sirve para nada. Que son un estorbo para el progreso, cuando precisamente están evitando el control absoluto del poder”.
“No seré cómplice con mi silencio, porque la democracia no es un regalo eterno. Es una conquista frágil que se desvanece si no la defendemos cada día con valentía. Si normalizamos hoy el ataque a nuestras instituciones, mañana no habrá quien nos defienda de nuestros derechos cuando inevitablemente intenten arrebatarlos. Mantener la democracia no es sólo cuestión de leyes. Es cuestión de carácter, podemos debilitar las instituciones. No debemos permitirlo, porque estaríamos perdiendo la democracia y perder la democracia significa perderlo todo”, concluyó.