San José, 14 sep (elmundo.cr) – La diputada de Liberación Nacional, Diana Murillo, salió en defensa de la “faroleda” convocada para este lunes por los opositores al Gobierno de Laura Fernández.
Murillo señaló que “la luz del farol no es sumisión, representa a una ciudadanía viva”.
“En los últimos días hemos visto posturas que pretenden despojar de las fiestas patrias este espíritu cívico, argumentando que manifestarse, disentir o alzar la voz en estas fechas podría empañar la celebración. A quienes así piensan, les digo con respeto pero de forma contundente que quizá no conocen bien la historia que dio origen a nuestros faroles”, aseguró.
Murillo recordó que “fue una mujer, doña María Dolores Bedoya de Molina, quien tomó un farol y salió a las calles de la ciudad, convocó al pueblo, movilizó a los vecinos y generó una vigorosa presión popular frente al cabildo para que las élites políticas se atrevieran a romper las cadenas del colonialismo”.
“El farol no nació en un salón, no nació con protocolo ni de forma rimbombante, nació en la calle como un acto de interpelación ciudadana y demanda de libertad”, sostuvo.
La liberacionista recalcó que “en Costa Rica, el desfile que hoy disfrutamos no inició en 1821, como muchos creen, nació en 1953 gracias a un educador, don Víctor Manuel Ureña Arguedas, quien apenas unos años después de la guerra civil del 48, y para sanar un poco las heridas, este profesor convocó a los maestros, a los niños y a las niñas a salir a las seis de la tarde con faroles y copiar lo que una vez hizo doña Dolores”.
“¿Para qué? Para inculcar el fervor y los valores democráticos en las nuevas generaciones. Ese es el verdadero sentido del farol, no es simplemente un adorno ni una lámpara colorida de cartón y celofán, es el símbolo vivo de la ciudadanía que entiende que esa luz ilumina a nuestros gobernantes y que también le sirve al pueblo para exigir justicia y libertad”, aseguró.
Murillo recalcó que “ser cívico ha sido significado de libertad y no significa ser sumiso. Ser cívico no es aplaudir en silencio desfiles impecables mientras se debilita un Estado Social de Derecho, o se desfinancia la educación pública, o se atenta contra nuestras instituciones. Ser cívico significa conocer de dónde venimos, defender nuestros derechos y participar activamente en nuestra vida democrática”.
“Quien sale a la calle un 14 de septiembre portando un farol para pedir mejoras en las escuelas, para defender su comunidad, para exigir rendición de cuentas o para pedir que fortalezcamos nuestra democracia, no está boicoteando a la patria, la está honrando. Está haciendo exactamente lo mismo que hizo Dolores en 1821, recordarle al poder que la soberanía reside en el pueblo”, manifestó.
“La patria no se celebra con mordazas ni con consignas de obediencia ciega, la patria se defiende con debate. Los invito a encender esa luz que está en cada uno de nosotros, a salir hoy con un farol en la mano. Yo saldré con alegría con mis hijos y saldré por amor a mi país”, concluyó.