San José, 21 oct (elmundo.cr) – Un estudio realizado por estudiantes de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Costa Rica (UCR), en colaboración con la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP), revela que las mujeres enfrentan importantes barreras para acceder y utilizar servicios públicos esenciales como agua y transporte en Costa Rica.
La investigación, presentada en el III Encuentro del Observatorio Latinoamericano de Género y Movilidad en Bogotá, Colombia, destaca la necesidad de fortalecer el enfoque de género en la planificación y gestión de estos servicios.
El estudio, titulado “Identificación de brechas de género en el acceso y uso de servicios públicos para el desarrollo de estrategias en la implementación de las políticas de igualdad y equidad de género en los procesos de la ARESEP”, incluyó la participación de 96 mujeres lideresas formadas en programas de empoderamiento impulsados por la ARESEP.
Los resultados evidencian que las desigualdades en el acceso a los servicios públicos no son aisladas, sino que forman parte de un entramado estructural que reproduce desigualdades históricas.
Entre los principales hallazgos de la investigación se encuentran:
- Desigualdad en la gestión del servicio de acueducto: Solo el 16% de las participantes son abonadas del servicio. El 66,7% asume la responsabilidad principal de la recolección y uso del agua en sus hogares, lo que refleja una carga desproporcionada de trabajo doméstico no remunerado. Además, el 74% asume la responsabilidad de gestionar las necesidades del hogar durante las interrupciones en el servicio, lo que intensifica su vulnerabilidad.
- Limitada participación en ASADAS: Solo el 32,26% de las informantes son afiliadas, es decir titulares del servicio para formar parte de la asamblea de la asociación. Las barreras más frecuentes para participar en estas asociaciones son: falta de tiempo, información y apoyo familiar y falta de confianza.
- Inseguridad en el transporte público: El 37,7% de las mujeres reporta sentirse insegura o vulnerable al utilizar el autobús, por haber experimentado situaciones de acoso verbal, acoso físico, intimidación por parte de otros pasajeros o choferes y hostigamiento en paradas de autobús. Un 27% señaló que el personal a cargo del servicio no interviene ante estas situaciones.
- Desconocimiento sobre tarifas: Cerca del 50% de las mujeres no conoce la tarifa vigente ni cómo se calcula, lo que evidencia la necesidad de reforzar la formación regulatoria con enfoque de género.
- Impacto emocional y físico: Las mujeres relatan que la inseguridad y el acoso en el transporte afectan su salud mental, movilidad y calidad de vida. Algunas adoptan estrategias como caminar rápido, evitar contacto visual o usar ropa cómoda para sentirse más seguras.
Los resultados de esta investigación subrayan la importancia de incorporar la perspectiva de género en la planificación y gestión de los servicios públicos, con el objetivo de garantizar un acceso equitativo y seguro para todas las mujeres.