San José, 12 ago (elmundo.cr) – El Ministerio de Justicia y Paz anunció el inicio formal de la producción de uniformes destinados a la población penal de alta contención, cumpliendo con el compromiso adquirido el pasado primero de julio.
La iniciativa contempla la confección de 12.000 prendas, con una proyección de entrega de 4.000 uniformes completos por mes. Para este propósito, el sistema penitenciario recibió recientemente 554 metros de tela, insumo fundamental para comenzar con la labor.
Según las autoridades, la implementación del uniforme obligatorio tiene como objetivo principal establecer orden y disciplina dentro de los centros penitenciarios. “El uso del uniforme implica que los privados de libertad no tengan ni acumulen grandes cantidades de ropa; estrictamente van a utilizar lo que el sistema les va a proporcionar”, señalaron fuentes ministeriales.
Además de la estandarización de la vestimenta, el Ministerio destacó que esta medida facilitará el control de seguridad, reduciendo la probabilidad de que los reclusos escondan objetos prohibidos como armas punzocortantes, drogas o teléfonos celulares, contribuyendo así a disminuir el hacinamiento en las celdas.
Capacitación y reinserción laboral
El proyecto destaca por su enfoque en la formación técnica. La confección de las prendas está a cargo de 31 mujeres privadas de libertad, quienes operan en 35 estaciones de trabajo equipadas con 26 máquinas industriales y 12 máquinas overlock, donadas por el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA).
El INA juega un papel crucial en este proceso, no solo mediante la donación del equipo, sino también a través de la capacitación técnica de las reclusas. “Es apoyar al Ministerio de Justicia y Paz en la selección de las telas y en la formación de mujeres que están siendo parte activa de esta labor”, indicó la institución.
Para las privadas de libertad involucradas, este proyecto representa una oportunidad de crecimiento personal y profesional. “Para nosotras es un honor, porque nos están abriendo puertas de trabajo, hasta de montarnos nuestra empresa. Representa una gran oportunidad para ser útiles a la sociedad”, expresó una de las participantes.
Esta acción forma parte de la estrategia institucional de promover la transformación del sistema penitenciario mediante la generación de trabajo y capacitación como herramientas de disciplina y reinserción social.