
San José, 11 jul (elmundo.cr) – El embajador de México ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Alfonso Alba Góngora planteó reformar el Sistema Interamericano de Derechos Humanos.
Dicha idea, consiste esencialmente en trasladar la sede de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) (que hoy se ubica en Washington, Estados Unidos) a Costa Rica, donde también se ubica la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH).
En una entrevista con la agencia internacional EFE, Alba -gestor de la última reforma al sistema de las Naciones Unidas- afirmó que la Comisión ha perdido efectividad, está excesivamente politizada, es selectiva y ha perdido legitimidad.
El embajador mexicano tomó el cargo tan solo hace un mes y medio, pero ya se posicionó como uno de los diplomáticos más activos para proponer respuestas a dos grandes problemas que afronta la región en este momento: la situación en Venezuela y la crisis económica de la CIDH.
La Comisión, a falta de ingresos y donaciones está a punto de caer en un punto en el que tendrá que suspender todas sus operaciones. Misma situación está corriendo, aunque menos grave, la Corte IDH.
“Las dos tienen un problema de financiación, pero la Corte ha sido más responsable, tiene propuestas completas de cómo atender esto, la CIDH se había rezagado. Hay que buscar una solución para las dos instituciones”, dijo Alba a la agencia EFE.
La propuesta del embajador mexicano es eliminar la dependencia de la CIDH a las donaciones y en su lugar, establecer obligaciones contractuales para que sean los países miembros de la OEA quienes la financien.
La crisis económica y el estallido de migración de refugiados hacia Europa redujo sustancialmente la cantidad de dinero que recibe la CIDH por contribuciones voluntarias.
El único ingreso fijo es una partida del 6% del presupuesto total de la OEA, equivalente a unos 5 millones de dólares, lo que resulta insuficiente para que el organismo atienda todos los casos que le son presentados.
El pago anual que harían los miembros de la OEA solo no sería de acatamiento obligatorio para aquellos países que no han ratificado el Pacto de San José: Estados Unidos, Canadá y algunos países caribeños.
“Si no eres parte (del Pacto) no tienes obligaciones contractuales, por eso habría contribuciones obligatorias e indicativas”, explicó el embajador a EFE.
Y aunque haya países integrantes de la OEA que no han ratificado el Pacto de San José, los pronunciamientos de la CIDH son de acatamiento obligatorio, a diferencia de lo que ocurre con la Corte IDH, la cual no puede promulgarse sobre hechos que involucren a naciones que no lo ratificaron.
Asimismo, el embajador dijo sobre su propuesta de migrar la CIDH a Costa Rica, que esto tendría un gran valor simbólico pues estarían ambos entes en un país firmante del Pacto y que además, es reconocido mundialmente por su -mayoritariamente- respeto a los Derechos Humanos.
“Sería un mensaje para los que no son parte, que no hayan ratificado el Pacto de San José tiene que tener un coste, no se nos debería olvidar que EEUU y Canadá no lo hicieron. Una forma para conservar la CIDH en Washington podría ser que Estados Unidos se comprometa a ratificar el Pacto”, dijo.
Sin embargo, el embajador mexicano afirmó que es necesario preguntarse por qué cada vez menos países dan aportes económicos a la CIDH.
“Si la percepción, correcta o incorrecta, es que se ha alejado de los Estados, eso malo para el sistema porque no es una ONG, es un órgano que creamos nosotros mismos para mejorar”, enfatizó.
Alba cuestionó además que el Presidente de la Comisión, James Carvallo no viva todo el tiempo en Washington, pese a ser estadounidense, que no se haya emitido ni un solo pronunciamiento sobre algunos países de la región y que no haya una sola recomendación sobre actualizaciones legislativas en países grandes.
“Hay temas que no tienen mayor actividad porque no hay donantes interesados en ellos. La Comisión no puede manejar solo temas que interesaron a tres o cuatro donantes”, criticó.