
San José, 2 feb (elmundo.cr) – El presidente de la República Luis Guillermo Solís Rivera conversó con EL MUNDO de cara a las elecciones nacionales del próximo domingo.
“Les pido a mis conciudadanos que en un ejercicio de responsabilidad cívica concurran a las urnas el próximo domingo, es un momento cimero de la vida democrática de la nación, es la oportunidad para que la democracia se vista con un ropaje nuevo que sustituya el ya gastado después de cuatro años de gestión”, acotó el presidente.
Solís mencionó que los costarricenses tiene la posibilidad de escoger entre una multiplicidad de candidatos, cuyas propuestas puedan ser estudiadas y alguna resultará favorable a la ciudadanía, “lo más importante quizá es que concurramos a las urnas sabiendo que somos parte de un proceso histórico que requiere que apoyemos a un nuevo Gobierno y por lo tanto nuestra escogencia debe ser bien pensada, ojalá lo sea”, agregó.
Para el presidente esta ha sido una campaña electoral “de mucha reserva en cuanto al entusiasmo de los partidarios, ha habido poco movimiento, relativamente poca propaganda, bastante conflictividad en los debates, ha sido una campaña muy atípica, porque incluso la mía que tuvo unas características parecidas a la actual, tuvo mucho más dinamismo en la calle después de la tregua electoral, aquí ha sido diferente, eso no quiere decir que sea mejor o peor que la anterior, pero si ha sido una campaña distinta”.
Solís espera entregarle al nuevo Gobierno “un país estable en lo económico, tranquilo en lo social, próspero en lo productivo y un país que este optimista frente a las posibilidades del futuro, creo que esas serían las mayores aspiraciones, un país donde las necesidades básicas estén satisfechas hoy, para muchas más personas, que las que existían cuando yo recibí el mandato, uno que cuenta ahora con instrumentos para volver más transparentes la gestión pública, uno que ha logrado posicionamiento internacional en diferentes temas como el del desarme nuclear y el del cambio climático y principalmente uno donde la gente pueda estar viviendo hoy mejor de lo que vivía en el 2014”.
Se le consultó al presidente si considera que su administración logró cumplir con la promesa de campaña: “Con Costa Rica no se juega”, a lo que contestó “yo creo que sí, y ahí donde eso pudo haber sido socavado por actitudes individuales espero que no haya de ninguna manera perdón ni olvido, me parece que la impunidad es algo que no se debe aceptar, y si hubo gente que mancilló esa promesa de respetar la Constitución y las leyes de la República, si hubo una persona o algún grupo de personas que por acción u omisión faltaron con esa importante parte de la vida de una democracia, que es la rendición de cuentas y el trabajo bien hecho, merecen ser investigados, castigados con todo el rigor de la ley, cumpliendo así la aspiración mayor que tenemos en este país”.
“Uno podría ponerse a hacer una lista larga de logros y de desaciertos y yo he llegado a la conclusión de que faltaron muchas cosas y por las que tengo que además pedir disculpas, quizá todavía sea demasiado temprano para definir una de ellas, que en algún momento mencionaré cuando ya esté más cerca del fin del mandato, ahora estamos tratando de no cometer más errores, salir a entregar obra pública, inspeccionar la que no esté lista y facilitarle al Gobierno entrar con fuerza a atender aquella que ya está a punto de terminarse”, concluyó el mandatario.