San José, 17 jun (elmundo.cr) – La presidenta de la República, Laura Fernández, reaccionó de esta manera ante las críticas de los expresidentes Laura Chinchilla y Luis Guillermo Solís por sus declaraciones sobre el gobierno de Nicaragua.
Fernández señaló que “si cuando yo sea expresidente ustedes me ven que un día sí y otro también ando en la majadería de sacar frases de contexto para atacar por atacar a los que vengan después de mí, por favor dígame, porque yo siento que a veces puede ser que uno no se autoperciba los errores”.
“Si cuando yo sea expresidente, en lugar de alegrarme por lo que sale bien, en lugar de brindar un consejo si me lo pidieran, en lugar de contarles cómo fue en mi periodo la experiencia, me vuelvo una viejilla majadera, viendo a ver qué saco de contexto para atacar a la persona que está en el puesto que yo tuve en algún momento, por favor pueblo de Costa Rica me avisan para irme al psiquiatra, al psicólogo, internarme, exiliarme, no sé, porque eso a mí me parece no solamente de lo más desagradable, sino de lo más deshonesto”, aseguró.
La mandataria recalcó que “yo soy una persona pro democracia, soy una persona que ama la libertad, que ama la justicia, sobre todo amo la dignidad humana, la dignidad de las personas humanas son, es y será siempre mi prioridad, no soy admiradora de ningún gobierno, de ningún régimen, de derecha, de izquierda, de centro, yo no soy admiradora de ningún presidente, de ninguna persona que esté al frente de ningún país”.
“Tengo una buena relación de trabajo, por ejemplo con don Nayib Bukele, con el presidente Abinader, con el presidente también de Panamá, con quien hemos tenido muchas conversaciones, con el presidente de Chile, con don José Antonio Kast, con el presidente Donald Trump, con quien hemos tenido una relación de trabajo, pero en el caso de Nicaragua, que es nuestro vecino, yo fui enfática en esa entrevista de una hora, fui enfática en que con Nicaragua nosotros no tenemos relaciones diplomáticas, Costa Rica ni siquiera tiene embajada en Nicaragua”, agregó.
Fernández aclaró que “no por eso yo puedo ir a una entrevista a despotricar contra un país vecino, no sería tan irresponsable, especialmente porque con Nicaragua compartimos una frontera por donde se moviliza buena parte del comercio costarricense, también hay muchos nicaragüenses que trabajan dignamente en Costa Rica y a todas esas personas se les trata con consideración y respeto, así que mi posición en este tema ya la di, yo no promuevo ni defiendo, mire a duras penas me alcanza el tiempo para arreglar los problemas de Costa Rica como para yo irme a meter en problemas ajenos”.
“Me interesa y reitero tener una relación fraternal con Nicaragua de comercio, me interesa tener una frontera ordenada con flujos migratorios ordenados donde las personas nicaragüenses que viven en Costa Rica estén reguladas al amparo de la ley, pero tampoco voy a disimular lo que está mal, no voy a consentir migrantes de Nicaragua o de ninguna otra nacionalidad que vengan a delinquir a Costa Rica, vamos a endurecer la seguridad en las fronteras, especialmente por los que se vienen a robar el oro a crucitas, vamos a aplicar política de mano dura contra personas que me reportaban hemos deportado hasta 45 veces y se vuelven a meter a Costa Rica a robarse el oro”, sostuvo.
“Así que lo que hayan dicho estos señores expresidentes, miren qué pena me da que en lugar de buscar construir de una entrevista de una hora entera, que fue una conversación muy amena y muy respetuosa, busquen y escudriñen y saquen de contexto una frase para intentar confundir al pueblo de Costa Rica. Y voy a cerrar con lo mismo que se reza entrevista, que Dios bendiga Nicaragua, que Dios bendiga a Costa Rica y que Dios esté con todos los países de nuestro hemisferio”, concluyó.