Alajuela, 18 jun (elmundo.cr) – La presidenta de la República, Laura Fernández, aseguró que el crimen organizado y el narcotráfico “es un cáncer que tenemos que desterrar”.
Fernández insistió que “no los queremos más en Costa Rica, váyase para otro lado, porque de lo que mi depende lo que van a encontrar es mano dura, mano dura en las cárceles, ya los pusimos a trabajar, hoy en la mañanita”.
“En la mañanita, cuando venía para acá, me dio un gozo ver a los reos bajándose de la microbús machetico en mano para chapear ahí la Florencio del Castillo, una cuadrilla con camiseta amarilla, pantalones negros, listos para empezar a chapear todas las rondas de la carretera Florencio del Castillo”, agregó.
La mandataria recalcó que “ese es el camino correcto, yo no pienso aflojar con el tema de la seguridad nacional, pero repito, gracias, hay temas donde aunque yo quiera mucho arreglarlo, no dependen sólo de mí, dependen de la Asamblea Legislativa y del Poder Judicial”.
“Costarricenses y sancarleños, esto no nos puede seguir pasando, el Poder Judicial tiene que asumir su cuota de responsabilidad con la crisis de impunidad que estamos viviendo. A los policías de Costa Rica nos los están matando para que un día sí y otro también dejen en libertad a delincuentes de alta gama, donde el Instituto de Criminología y Adaptación Social le dicen a los jueces de ejecución no lo libere, no lo mande para la casa, no le puede dar tobillera porque es un tipo peligroso y aún así los dejan sueltos”, manifestó.
Fernández comentó que “eso es lo que yo no me logro explicar y se lo decía yo al presidente del Poder Judicial, a don Orlando Aguirre, se lo decía yo a doña Patricia Solano, a ustedes no les preocupa que un día sí y otro también ciertos fiscales o ciertos jueces dejen sueltas a estas personas, a ustedes no les parece que puede ser que se nos esté filtrando la corrupción ahí, que los tengan amenazados, que sean las dos cosas, pero de que algo pasa, algo pasa y esto no son ganas mías ni de polarizar al país, ni son ganas mías de tener un lenguaje hostil, como dijo doña Patricia, este es mi deber”.
“Ustedes no me eligieron como su presidente para que yo esté ahí en la Casa Presidencial como una muñequita de caja, haciéndome la loca con lo que está muy mal en Costa Rica”, indicó.
Fernández enfatizó que “las reformas que ocupamos no dependen sólo de mí, yo seguiré entregando alma, corazón y vida al servicio de Costa Rica, pero necesitamos que los otros poderes de la República le cumplan también con el mismo sentido de responsabilidad a nuestra amada Costa Rica”.